Mercedes Martínez
Córdoba 25 jun (EFE).- Ambientada en el Londres de 1888, 'Székely' es una novela de suspense que acaba conectando los crímenes de Jack el Destripador con la obra de terror más famosa de todos los tiempos, 'Drácula' de Bram Stoker, para lo que aprovecha ese período que en la capital londinense vino a llamarse como "el otoño del terror".
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Se trata, según ha explicado a EFE su autor José Antonio Agudo, de una novela, de "terror gótico" que aprovecha ese período y "lo que hace es mostrarnos ese Londres oscuro y peligroso" y "aquellos barrios donde Jack el Destripador empezó a cometer todo tipo de tropelías”.
'Székely', publicada por la editorial cordobesa Sótano Ediciones, enlaza esos crímenes con "una presencia maléfica" del Este de Europa y comienza con una confesión en el lecho de muerte de Bram Stoker donde decide revelar la verdad oculta que hay tras su obra maestra, 'Drácula'.
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Lo hace sacando a la luz unos manuscritos que están en su propiedad, los diarios del auténtico protagonista de toda la historia que es Baldassare Van Hilsen, un caballero de la Orden de Malta que trabaja para el Vaticano.
Este caballero llega a la ciudad británica persiguiendo a una "fuerza demoníaca ancestral" y, a través de sus ojos, según el autor, conoce ese Londres "oscuro" hasta concluir con una teoría, que es que los acontecimientos que ocurrieron durante el 'otoño del terror' fueron "solo una cortina de humo porque detrás había una conspiración mucho más monstruosa".
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La idea de la novela, la quinta de Agudo, surgió porque "siempre había querido escribir de vampiros" y de ahí llegó a Drácula y a Bram Stoker y "cuando descubrí que era un icono del terror gótico pues me quedé un poco sorprendido" porque reconoce que antes de bucear en ella "yo no sabía la importancia que tiene Drácula".
'Székely' viene a ser, según el autor, "la verdad, antes de Drácula y Drácula no se llamaba Drácula, sino que fue una recreación de Bram Stoker, porque se llamaba 'Székely'".
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La obra, diferente en temática al resto que ha publicado, tiene un final cerrado, señala Aguado, pero eso no quiere decir que no pueda haber otra "otra novela gótica" con los mismos protagonistas porque "la bestia sigue viva".
Con formación en psicología, reconoce que 'Szekely' es la obra que más le ha costado escribir porque "ya no estás escribiendo sobre algo contemporáneo, sino que te estás yendo muy, muy, muy atrás en el tiempo y me ha requerido un esfuerzo de investigación brutal", tanto es así que comenzó a escribirla en 2017 y aún no la ha presentado.
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Respecto a los lectores que tienen las novelas de suspense, ha señalado que estamos en un momento en el que "la moda" es la lectura sencilla, esa que es "plana, no demasiado rebuscada y con temas que son más de salseo" y, en cambio "mis historias no son sencillas, de entrada son complejas porque son dramas a los que hay que estar atento".
Por ello llegar a los lectores es difícil, aunque Agudo afirma: "No culpo a nadie, solo tengo la sensación de que la gente lee poco y no para hacer un análisis de texto, sino para pasar el tiempo con una historia sencilla".
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Esto va en detrimento de "la cultura y de la lectura, porque si estás acostumbrando a la gente a que solo lea mensajes sencillos, entonces no piensa".
Aunque "se siguen escribiendo cosas muy buenas", apostilla, y concluye: "Creo que se puede escribir con nivel y pasártelo bien". EFE
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