Madrid, 13 abr (EFE).- La Policía Nacional, en una operación conjunta con la Policía Judiciaria de Portugal, ha desarticulado una organización criminal que captó a más de un millar de trabajadores extranjeros, fundamentalmente de Colombia y Perú, para ofrecerles falsas oportunidades laborales como soldadores en Portugal.
En la operación, denominada Carabela, han sido detenidas cinco personas en la provincia de Barcelona, dos de ellas ya en prisión, según informa este lunes la Dirección General de la Policía, que indica que el líder de la red, integrada por ciudadanos brasileños, ha sido detenido en Emiratos Árabes Unidos en virtud de una orden internacional de detención emitida a través de Interpol.
Las víctimas abonaban hasta 300 euros por trámites que, en muchos casos, no se materializaban, carecían de cobertura en la Seguridad Social y trabajaban sin las medidas de seguridad adecuadas, lo que provocó accidentes laborales.
La investigación policial se inició en mayo de 2025 cuando se detectaron varias empresas portuguesas en España que ofertaban, a empresas españolas del sector metalúrgico, personal de soldadores cualificados.
La organización estaba integrada mayoritariamente por ciudadanos brasileños y operaba entre España y Portugal. Su actividad consistía en captar trabajadores en países como Colombia y Perú, a quienes ofrecían empleo como soldadores en Portugal.
Una vez aceptaban la supuesta oferta de trabajo se trasladaban a España, donde se les indicaba que el empleo finalmente se desarrollaría en nuestro país aunque serían dados de alta en la Seguridad Social portuguesa.
Los trabajadores, en muchos casos, firmaban contratos en portugués sin comprender su contenido y eran instruidos para simular ser turistas en el cruce de fronteras. Se les exigían pagos adicionales para gestionar documentación en Portugal que, en numerosas ocasiones, nunca llegaba a formalizarse, siendo ellos mismos quienes abonaban unas altas inexistentes en la Seguridad Social.
Para dar cobertura a estas actividades, la red creó una empresa en Sabadell (Barcelona) con el mismo nombre que una empresa mercantil portuguesa, lo que facilitaba la apariencia de legalidad.
A través de estas empresas se subcontrataban servicios a compañías españolas del sector metalúrgico. Sin embargo, la documentación presentada era falsa, incluyendo certificados de desplazamiento, altas en la Seguridad Social portuguesa, tarjetas de residencia, cursos de formación y reconocimientos médicos.
Las pesquisas policiales han revelado que las empresas implicadas incumplían sistemáticamente la normativa laboral, especialmente en lo relativo a convenios colectivos del sector metalúrgico. Además, no se proporcionaban equipos de protección individual, lo que derivó en accidentes laborales entre algunos trabajadores. EFE
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