Redacción deportes, 12 abr (EFE).- Después de tres victorias consecutivas, el neerlandés Mathieu van der Poel tuvo la mala suerte de sufrir dos pinchazos en el Bosque de Wallers, lo que le hizo perder el contacto con sus rivales directos y, a pesar de una gran remontada, le resultó imposible luchar por el triunfo este domingo en la París Roubaix.
El líder del Alpcin se subió a la bicicleta de su compañero Jasper Philipsen, pero tuvo problemas con los anclajes de las zapatillas.
"Íbamos con pedales diferentes. Lo intenté, pero no funcionó. Normalmente tampoco uso la bici de Jasper, pero creo que no se encontraba bien. Por desgracia, no me sirvió de mucho. Un segundo pinchazo me dejó sin opciones", dijo.
Van der Poel lamentó la ocasión perdida, ya que se encontraba "con las piernas para competir, pero en Roubaix también se necesita suerte".
"Tuvimos cerca a Pogacar y Van Aert, pero ya había agotado muchas fuerzas, así que no me sirvió de nada. Me hubiera gustado terminar la temporada de primavera con una victoria, es una lástima", señaló.
Van der Poel felicitó a Van Aert, un histórico rival, tanto en ruta como en ciclocrós: "Todos estamos contentos por él, yo incluido. Es maravilloso para él". EFE
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