Barcelona, 10 abr (EFE).- El sistema inmunitario de las mujeres cambia mucho más que el de los hombres con el envejecimiento, algo que podría explicar que estas sean más vulnerables a enfermedades autoinmunes, especialmente en edades avanzadas, según revela, por primera vez, un estudio del Barcelona Supercomputing Center (BSC).
La investigación examina la actividad de 20.000 genes en más de un millón de células sanguíneas de unas 1.000 personas de diferentes edades mediante la tecnología 'single-cell RNA', que permite individualizar el análisis.
Los resultados demuestran que el envejecimiento inmunológico sigue distintas dinámicas según el sexo: las mujeres presentan un aumento de las células inmunitarias inflamatorias, lo que podría explicar su tendencia a desarrollar enfermedades autoinmunes y el empeoramiento de patologías inflamatorias tras la menopausia.
En el caso de los hombres, los cambios asociados al sistema inmune son "globalmente menos extensos", pero se ha detectado un aumento de células sanguíneas con alteraciones previas a la leucemia, hecho que puede llegar a relacionarse con la propensión masculina a desarrollar cánceres de sangre.
"Hasta ahora, la mayoría de estudios analizaban el sistema inmune a partir de la media de muchas células a la vez, lo que dificulta captar los efectos progresivos del envejecimiento. Con el análisis célula a célula y una muestra mucho más grande, hemos podido detectar estos patrones y compararlos de manera robusta entre sexos biológicos", ha explicado la primera coautora del estudio, Maria Sopena-Rios.
Para gestionar, procesar y analizar esta magnitud de datos, el equipo científico ha utilizado métodos computacionales avanzados como el superordenador MareNostrum 5.
Según las autoras, las mujeres han estado tradicionalmente infrarrepresentadas en las investigaciones, pese a existir evidencias de las diferencias inmunológicas entre sexos.
"Muchos estudios todavía no tienen en cuenta el sexo en sus análisis, o directamente solo utilizan datos de hombres, de manera que dejan preguntas clave sin respuesta", ha señalado la directora del trabajo, Marta Melé, quien considera que esta investigación "combina una mirada científica con perspectiva de sexo, datos inclusivos y un gran poder computacional".
El hallazgo del BSC abre la puerta al desarrollo de estrategias preventivas, diagnósticas y terapéuticas diferenciadas para mujeres y hombres, y sienta las bases para incorporar el sexo biológico como variable clave en la medicina de precisión del envejecimiento. EFE
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