Vicente del Bosque: "Mi etapa más feliz fue cuando entrené a nivel formativo"

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Redacción deportiva, 08 abr (EFE).- Vicente del Bosque, exjugador y extécnico de la selección española campeona mundial en 2020 y de Europa en 2012, aseguró que su "etapa más feliz" fue cuando entrenó "a nivel formativo, no en la élite a pesar de todos los títulos" que ha ganado a lo largo de su carrera deportiva.

El salmantino reflexionó sobre el valor educativo, social y personal del deporte durante su participación en el podcast Más allá del fútbol de la AFE y aseguró que "sólo quería ser entrenador formativo". "Siempre he estado muy agusto con los chavales", aseveró.

Del Bosque explicó que disfrutaba “con los chavales, pendiente de que tuvieran una buena alimentación, tratando de que tuvieran una buena técnica, que es muy difícil de aprender” y siempre pretendía que esas enseñanzas “tuvieran una transferencia a los partidos. No se trata de entrenar por entrenar”.

“Tenemos la obligación de intentar que el jugador progrese y que técnicamente sea cada día mejor”, incidió, porque “la táctica se aprende casi con el propio juego”, mientras que “la técnica, que es lo más bonito, es otra cosa; un buen control, un buen golpeo, un buen regate…”

Para Dell Bosque “el fútbol tiene un componente social inevitable porque el deporte son valores”, afirmó, y añadió que “formar personas es tan importante como formar futbolistas”.

En la conversación repasó su experiencia dentro y fuera del terreno de juego, desde su infancia en Salamanca hasta su etapa como jugador y entrenador, y destacó la importancia de transmitir principios y hábitos a las nuevas generaciones.

Del Bosque destacó que la figura de su padre fue decisiva. “Era prudente y trabajador”, declaró. De él heredó valores simples pero sólidos y un consejo que le marcó toda la vida: “Pórtate bien”.

La formación y la educación siempre han sido centrales para Del Bosque, que comenzó a estudiar Magisterio y acabó "ejerciendo esa profesión en el mundo del fútbol", vocación en el deporte porque aprendió de entrenadores que "má que buenos" desde el punto de vista futbolístico "era gente humanista, personas que te enseñaban todo el arte de jugar al fútbol, pero también el arte de conducirte en la vida".

En lo personal, su familia ha sido un pilar fundamental. Conoció a su mujer Trini en 1973 y juntos tuvieron tres hijos. Especialmente recuerda a Álvaro, con síndrome de down. “Nos obligó a tener comportamientos correctos. ¿Qué haríamos nosotros sin Álvaro? Sería imposible…”, contó emocionado.

Su carrera como jugador comenzó en el Real Madrid. Antes de asentarse, pasó por cesiones al Castellón y al Córdoba. “Fue como hacer la mili”, recordó. Fueron años clave para conocer vestuarios profesionales y aprender sobre la vida dentro del fútbol para volver al club blanco con madurez y experiencia.

Con el Castellón llegó a la final de la Copa del Rey en 1973. Del Bosque lo recuerda como una etapa de formación muy bonita y destacó al Castellón como uno de los equipos que mejor juega en Segunda División, junto al Racing.

Sobre su evolución en el campo, fue claro: “Empecé de delantero centro y acabé jugando en el medio, como un Busquets”. Su rol cambió con los años, siempre pensando en el equilibrio del equipo. “Si hoy jugara en la selección, me gustaría ser Busquets por la importancia que tiene para el equipo”, dijo sobre el estilo de jugadores como el exbarcelonista o Xabi Alonso, un tipo de "futbolista generoso, que está pensando en los demás y no solamente en el lucimiento personal".

Del Bosque recuerda a referentes como Luis Molowny, “un caballero en todos los sentidos”, y Santiago Bernabéu, quien se preocupaba por los futbolistas y sus familias: “Lideraba desde el ejemplo”. También valoró la herencia de Luis Aragonés en la selección: “Era justo reconocer su trabajo y llevarlo al grupo”.

Como entrenador, Del Bosque recuerda que comenzó en el Castilla como segundo entrenador apenas 10 días después de retirarse. Su objetivo siempre fue formativo. “Nosotros aportamos lo que podemos, pero al final son los futbolistas los que construyen sus carreras”, señaló.

Puso énfasis en cuidar a los jóvenes, en su formación técnica y en el esfuerzo de las familias. Recuerda, por ejemplo, a la madre de José María Gutiérrez 'Guti': “Vivían en Torrejón, venía a trabajar a Madrid, luego recogía a Guti desde la antigua Ciudad Deportiva… eran gente que se merecía todo”.

Además, la entrevista dejó un ejemplo claro de ese recorrido formativo en la figura de David Aganzo, actual presidente de la AFE, a quien Del Bosque entrenó en el Castilla antes de su salto al primer equipo del Real Madrid, reflejando ese vínculo entre formación y élite que marcó su carrera.

Del Bosque, participante en la fundación de AFE en 1978, apuntó que los futbolistas de aquella época que estaban en buena posición debían "jugar un papel" y "trasladar a la sociedad lo que necesitaban los compañeros".

"Decían que éramos unos protegidos, pero necesitábamos una serie de cosas que AFE ha conseguido para el colectivo”, comentó el exseleccionador, quien añadió que “AFE puede ayudar y ayuda en todos los sentidos… Para empezar, el fútbol tiene un final y hay que prepararse para afrontar ese momento. Se han conseguido cosas que hace años parecían impensables. No sólo debe proteger, también orientar al futbolista con vistas a su futuro. Me siento absolutamente identificado con AFE”. EFE