Intervenidas armas, 600 kilos de droga y 21 detenidos en operación policial internacional

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Barcelona, 30 mar (EFE).- Los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional intervinieron más de 600 kilos de droga y 7 pistolas semiautomáticas durante el dispositivo policial contra un grupo transnacional desarrollado simultáneamente el 23 de marzo en Cataluña, Andalucía y Bulgaria, que se saldó con 21 personas detenidas.

La operación policial, coordinada por Europol, desarticuló esta organización criminal transnacional dedicada al tráfico de drogas y armas y al blanqueo de capitales, que estaba en pleno proceso de expansión y consolidación en Cataluña y en el resto de España a través de células locales, aunque la investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones, según informa este lunes la Policía de la Generalitat.

Durante el dispositivo policial, los agentes intervinieron siete pistolas semiautomáticas, un arma de guerra, silenciadores y supresores de sonido, además de 587,56 kilos de marihuana y 76,54 kilos de hachís, con un precio en el mercado ilícito de 4.400.000 euros.

Tres de los 21 detenidos fueron arrestados en Sofía (Bulgaria) y entre ellos se encontraba el líder del grupo criminal y otros miembros clave de la banda. Las 18 detenciones restantes se practicaron en España: 14 personas en Cataluña, concretamente, en las localidades de Teià, Barcelona, Mataró, Sabadell, Tordera y Lloret de Mar, y 4 en Málaga (Andalucía).

El principal líder de la organización que ha sido detenido estaba considerado por Europol como un 'High Value Target' -Objetivo de Alto Valor-, y se encargaba de coordinar la adquisición y el transporte de armas hacia España así como la compra y distribución de drogas en otros países, como Grecia y Bulgaria.

La investigación se inició en marzo de 2025 después de que los Mossos detectaran la entrada ilegal de armas de fuego procedentes de Turquía, que eran distribuidas a grupos criminales locales de Cataluña, en un contexto de incremento de la violencia vinculada a esta tipología de delitos.

De hecho, varios de los detenidos son de origen turco y cuentan con antecedentes por delitos de sangre, lo que constata el perfil altamente violento de los miembros de la banda y su peligrosidad.

La banda se dedicaba principalmente al tráfico de armas de fuego desde países de la Europa del Este hacia la Unión Europea y de sustancias estupefacientes, así como al blanqueo de capitales, y sostenía su actividad delictiva en varios países gracias a una infraestructura económica y a una logística robusta.

Actuaba a través de células territoriales especializadas, interconectadas y capaces de mantener una actividad delictiva sostenida en el tiempo, que pretendían asentarse de manera estable en España.

La investigación ha permitido determinar que las armas eran compradas en los Balcanes y en Turquía, y posteriormente introducidas en la Unión Europea en vehículos y camiones dentro de compartimentos ocultos.

Estas armas, que circulaban dentro de los círculos criminales, eran utilizadas como moneda de intercambio en operaciones de droga, sobre todo de marihuana.

La organización criminal utilizaba armas híbridas, que son plenamente funcionales y de alta operatividad, combinan componentes originales con estructuras metálicas fabricadas de manera artesanal y tienen un bajo coste.

En cuanto a la actividad vinculada a los estupefacientes, la investigación ha acreditado que la banda disponía de una infraestructura para adquirir grandes cantidades de marihuana en Cataluña y Málaga que luego exportaban a Turquía, a través de vías terrestres y marítimas.

Los investigadores calculan que los detenidos tenían una capacidad de transportar una tonelada y media de marihuana al mes hacia Turquía y Grecia. EFE