Redacción deportes, 22 mar (EFE).- La británica Keely Hodgkinson, que se coronó nueva campeona del mundo de los 800 metros, y el estadounidense Cooper Lutkenhaus, que se convirtió en el medallista más joven en Mundiales bajo techo, acapararon todos los focos en una jornada final en Torun en la que Estados Unidos lideró el medallero.
El conjunto norteamericano fue una vez más el más laureado con un total de dieciocho medallas, cinco de ellas de oro, una presea dorada más que Gran Bretaña, que concluyó segunda, tras una última jornada en la que coleccionó hasta tres títulos mundiales.
Victorias entre las que destacó la lograda por Keely Hodgkinson, que culminó con un oro en la final de los 800 metros una espectacular campaña en pista cubierta en la que la británica borró de los libros de historia el récord del mundo de la eslovena Jolanda Ceplak vigente durante casi veinticuatro años.
Una plusmarca de la que Hodgkinson, vigente campeona olímpica de los 800, se quedó a poco más de medio segundo este domingo en la ciudad polaca tras imponerse en la final con un espectacular 1:55.30.
Triunfo que pareció dar alas a las atletas británicas, que por momentos se adueñaron del Kujawsko-Pomorska Arena de Torun con las victorias de Georgia Hunter Bell, que se impuso en los 1.500 con un crono de 3:58.53, y Molly Caudery, que ganó el salto con pértiga con un mejor intento de 4,85 metros.
Esos registros palidecieron ante la espectacular marca firmada por la bahameña Devyne Charlton, que igualó su propio récord del mundo de los 60 metros vallas al imponerse en la final con un tiempo de 7.65 segundos.
Una marca que permitió Charlton, de 30 años, convertirse en la primera mujer en la historia en encadenar tres títulos consecutivos de campeona del mudo de los 60 vallas tras revalidar las victorias logrados en 2024 en Glasgow y el pasado año en Nanjing.
Pero si Charlton y Hodgkinson son el presente del atletismo mundial, el futuro tiene un nombre, el del estadounidense Cooper Lutkenhaus, que a sus 17 años y 93 días se convirtió en el medallista más joven en la historia de los Campeonatos del Mundo bajo techo, tras imponerse en la final de los 800 metros.
Lutkenhaus, que ya participó el pasado año en los Mundiales al aire libre de Tokio, arrebató por tan sólo cuatro días el récord que poseía toda una leyenda como el cubano Javier Sotomayor, que se colgó en 1985 la medalla de plata en la final de salto de altura con 17 años y 97 días.
El jovencísimo atleta estadounidense, que firmó un tiempo de 1:44.24, sorprendió al gran favorito, el belga Eliott Crestan, que sólo pudo ser plata con un crono de 1:44.38.
Aunque para sorprendente, la victoria del portugués Gerson Baldé, que con un salto final de 6,46 metros arrebató la medalla de oro en longitud al italiano Mattia Furlani, campeón el pasado año en Nanjing, que tuvo que conformarse con la plata con un mejor intento de 8,39.
El español Mariano García se convirtió en el primer atleta en proclamarse campeón mundial en pista cubierta de los 800 y los 1.500, tras imponerse en la final del 'milqui' con una marca de 3:39.63.
Suficiente para derrotar al portugués Isaac Nader, vigente campeón del mundo al aire libre, que partía como el gran favorito, en una carrera que el español dominó de principio a fin. EFE
Últimas Noticias
Catalán (UPN) acusa a Sánchez de "mirar para otro lado ante las miles de personas asesinadas por el gobierno de Irán"
A prisión por maltratar a su mujer y a sus hijos a los que sometía a un férreo control en un pueblo de Mallorca

La menor víctima de agresión sexual en La Roda cambia su versión y afirma que no hubo penetración y que fue consentido



