Valverde, sin imposibles en el Bernabéu y la pizarra de Arbeloa contra Guardiola

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Óscar Maya Belchí

Madrid, 11 mar (EFE).- El Real Madrid se mueve con maestría en el terreno de los imposibles. Para el resto. No para el 15 veces ganador de la Liga de Campeones cuando se trata de una noche en el Bernabéu. Estadio en el que  lo inesperado ocurre. Y este miércoles fue el turno del triplete de Fede Valverde en un partido en el que la pizarra de Álvaro Arbeloa, en su primer gran reto como entrenador del Real Madrid, se impuso a la de Pep Guardiola, que acumula otra noche aciaga en territorio hostil.

Llegó el Real Madrid al partido de ida de los octavos de final de la ‘Champions’ con siete bajas por lesión. E importantes: Militao, Alaba, Carreras, Bellingham, Ceballos, Rodrygo y Mbappé. De ellos, si estuvieran en plenas condiciones, cuatro podrían haber sido titulares, pero no hizo falta, pudieron disfrutar desde los palcos del estadio de otra noche para la historia en el Bernabéu.

Un partido al que el Manchester City llegaba “mejor” que la pasada temporada, cuando les tocó enfrentarse al Real Madrid con las bajas acumulándose en su bando y sin encontrar el fútbol dominante de años anteriores. Tampoco de ánimo, todo ello lo reconoció Pep Guardiola este martes en la rueda de prensa previa al partido, a la vez que la mejor disposición de su equipo para competir esta temporada. Pero el césped no fue cómplice de sus palabras.

Un césped sobre el que ya sufrió el 4 de mayo de 2022 el doblete de Rodrygo en dos minutos para forzar la prórroga de una eliminatoria -en la que el Real Madrid salió vencedor- que el juego y las estadísticas le ponían claramente por encima.

También en 2024 cuando, en esa ocasión, en el Etihad, el Real Madrid de Ancelotti llevó a cabo un ejercicio de resistencia hasta llegar a una tanda de penaltis en la que Andriy Lunin se erigió como héroe con Nacho, Lucas Vázquez y Rüdiger se convirtieron en expertos desde los once metros.

Inexplicables para Guardiola, pero rutina para el Real Madrid. Y esta vez le tocó a Federico ‘Fede’ Santiago Valverde Dipetta vivir una noche para el recuerdo. Un triplete, el primero en su carrera deportiva, en los minutos 20, 27 y 42 dieron la vuelta a cualquier previsión y predicción más optimista en el Real Madrid.

De la acción más simple del fútbol -un balón largo del guardameta Courtois al duelo de Valverde con Nico O'Reilly, quien falló y el uruguayo se quedó solo ante Donnarumma para el uno a cero-, a un toque de Ruben Días en un pase filtrado a Valverde que le cae a este hasta un gol con un pase picado de Brahim Díaz y una vaselina dentro del área de Valverde a Marc Guéhi. Inverosímil, pero cierto. El marcador, 3-0 a favor del Real Madrid.

El uruguayo estuvo presente en cada palmo del terreno de juego. Desde el costado derecho, ayudando a Trent Alexander-Arnold contra Doku y volando con libertad en ataque. ‘El pajarito’, su apodo, voló a sus anchas en el Bernabéu.

Contra el Manchester City, Arbeloa tenía su primera prueba de fuego tras un inicio en el banquillo del Real Madrid lleno de sobresaltos. Cuatro derrotas en 14 partidos, empezando por una eliminación en Copa del Rey contra el Albacete, rival de Segunda División, a ser superado en Lisboa ante el Benfica en la última jornada de la fase liga de la ‘Champions’, perder ante Osasuna y en el Bernabéu contra el Getafe, dejando escapar el liderato de Liga.

Pinchazos que opacaban las victorias de un equipo en el alambre ya en marzo y que ponían a Arbeloa en la diana, con la eliminatoria ante Pep Guardiola como punto de inflexión. Un primer partido grande que saldó con éxito.

El técnico del Real Madrid apostó por cuatro centrocampistas además de Brahim Díaz, alternando su rol de acompañante a Vinícius en ataque con el trabajo defensivo. Enfrente, un Guardiola que optó por cuatro atacantes y Bernardo Silva de interior. Ganó Arbeloa.

Tanto que Pep, con 3-0 al descanso, tuvo que recular, quitó a un extremo, Savinho, y metió en el campo a Reijnders para cortar la sangría.

Victoria en el planteamiento de Arbeloa, como en el primer gol del Real Madrid. Ese balón largo, directo, de Courtois al duelo de Valverde con O’Reilly. No fue casualidad. Y Guardiola lo vio venir.

En el minuto 17, tres antes del gol, Pep Guardiola se desesperó en el área técnica, cabizbajo, en otro duelo que Valverde le ganó a O’Reilly, creando ventaja fácil para el Real Madrid. El técnico del Manchester City advirtió a sus jugadores antes del saque largo de Courtois, pero no pudo evitarlo. Tampoco en el minuto 20 cuando el desajuste fue completo y se desató la locura para el Real Madrid liderada por Fede Valverde.

Solo tuvo un respiro Guardiola en la segunda mitad cuando Donnarumma detuvo un penalti a Vinícius para mantener un 3-0 que, aun lejos, le permitía estar a un gol de meterse de lleno en la eliminatoria. Un tanto que Nico O'Reilly tuvo en sus botas en un remate dentro del área tras un exceso de confianza de Thiago Pitarch, pero apareció Courtois para sacar un pie salvador y mantener un resultado que cambia por completo el paradigma de la eliminatoria y del momento del Real Madrid. EFE

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