Un padre y su hijo niegan que estafaran 147.000 euros a un hombre con problemas de visión que quedó en la indigencia

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Un padre y su hijo, acusados de robar enseres y estafar 147.000 euros a un hombre con problemas de visión al que ofrecieron su ayuda para tareas cotidianas y que quedó en situación de indigencia, han negado este miércoles los hechos en el arranque del juicio contra ellos.

Se celebra esta semana y la próxima en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, por delitos de hurto y estafa agravada continuada, y está previsto que concluya el 19 de marzo.

En la primera sesión, ambos procesados han negado los hechos y los ilícitos que les imputan, según han informado fuentes jurídicas a esta agencia, y por los que cada uno de ellos se enfrenta a una pena de seis años de prisión y 6.000 euros de multa que pide la Fiscalía.

De acuerdo con la acusación pública, los dos enjuiciados ofrecieron su ayuda a la víctima y aprovecharon así para hurtar enseres de su domicilio y hacer uso de su cuenta bancaria hasta disponer sin su consentimiento de 147.000 euros, lo que dejó al hombre en la indigencia.

A juicio del ministerio fiscal, ambos actuaron "de común acuerdo", "guiados por un ánimo de lucrarse a costa de lo ajeno" y "bajo pretensión de ayudar" al perjudicado "dada su falta de visión". Así, sustrajeron de su vivienda todo tipo de enseres y joyas, valoradas en 1.700 euros.

Además, el hijo utilizó una libreta bancaria que había cogido del domicilio de la víctima y cuyo pin conocía porque su padre había acompañado a este hombre a realizar gestiones bancarias. A lo largo de siete meses, dispusieron sin autorización ni consentimiento de su titular de 147.000 euros, dejándole "en una situación de indigencia". En la entrada y registro del domicilio del hijo, se encontró la libreta del perjudicado y 13.000 euros en efectivo.

Para el fiscal, los hechos constituyen un delito de hurto y un delito de estafa agravada continuada, que atribuye a los dos acusados y por los que también solicita que indemnicen al perjudicado en 148.995 euros, por el dinero y efectos sustraídos y no recuperados.

La acusación particular, por su parte, eleva la petición de pena de prisión a siete años y pide una multa de 4.950 euros, mientras que la indemnización reclamada asciende a 149.706 euros.

Tras el interrogatorio de los acusados y la declaración de los primeros testigos, el juicio continuará este jueves con la práctica de más testificales.