Voronchikhina hace sonar el himno ruso doce años después con su oro en supergigante

Después de más de una década de restricciones por sanciones internacionales, la atleta con discapacidad física Varvara Voronchikhina devuelve el protagonismo a su país en los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina al conquistar una presea dorada

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Durante la ceremonia de premiación del supergigante femenino de los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina, el público mantuvo un silencio respetuoso cuando por primera vez en más de una década volvió a sonar el himno de Rusia tras la victoria de una atleta de ese país. Este hecho marcó el regreso del equipo ruso con sus símbolos nacionales a la competencia paralímpica después de doce años de exclusión. Según reportó EFE, la protagonista de este retorno fue la esquiadora Varvara Voronchikhina, quien logró la medalla de oro en la prueba de supergigante en la categoría de deportistas con discapacidad física a pie.

De acuerdo con EFE, la última ocasión en la que se escuchó el himno ruso en unos Juegos Paralímpicos había sido en Sochi 2014, cuando Rusia actuó como país anfitrión. Posteriormente, los atletas rusos compitieron como neutrales debido a dos sanciones consecutivas: primero, por las acusaciones de dopaje de Estado y, luego, por la invasión a Ucrania en 2022. Durante ese periodo, las medallas obtenidas no eran incluidas en el medallero oficial, sus victorias no se acompañaban del himno nacional ni se izaba la bandera, y los uniformes carecían de cualquier emblema estatal.

Tal como publicó EFE, la situación cambió tras una votación en la última Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional, celebrada en septiembre pasado. Por mayoría, aunque sin lograr unanimidad, los delegados resolvieron levantar parcialmente las restricciones, por lo que atletas de Rusia y Bielorrusia pudieron regresar a la competencia bajo sus banderas y símbolos nacionales. Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional, explicó a ese medio que la sanción previa se aplicó porque consideraron que, tras los Juegos de 2022, Rusia utilizó el movimiento paralímpico con fines promocionales respecto a la guerra. Parsons indicó: “Esto se aprobó en la última Asamblea por mayoría. Es importante decir que el hecho de que un país esté en guerra no va en contra de la constitución del IPC. Hay muchos países en el mundo, en este momento, en conflicto. Lo que pasó con Rusia y Bielorrusia es que después de los Juegos de 2022, vimos que ellos utilizaron el movimiento paralímpico para promocionar la guerra”.

El presidente del IPC relató que la Asamblea trató la situación rusa en tres ocasiones, con decisiones que fueron desde la suspensión total hasta su eliminación, pasando por periodos de sanciones parciales. Afirmó, citado por EFE: “Sus atletas utilizaron sus símbolos y eso no se puede permitir, por eso la suspensión. Esta Asamblea se ha reunido tres veces y tomó decisiones distintas. Primero suspensión total, luego parcial y después no suspensión”. Parsons agregó: “En 2023 hubo una suspensión por la evidencia y en 2025 no había tanta evidencia y la gente se preguntó por qué Rusia y Bielorrusia cuando había otros conflictos en el mundo, aunque esta no sea la razón principal. Este sentimiento existía en algunos miembros de la Asamblea, pero la democracia es un principio y vale para todo”.

Sobre la reacción pública ante la decisión, Parsons señaló que desde el Comité Paralímpico Internacional comprenden que habrá desacuerdos y manifestaciones contrarias, pero consideran que la democracia implica escuchar todas las opiniones, como consignó EFE. Expresó: “Tenemos que implementar la decisión de 2025 como antes se hizo en 2023. También entendemos que esta decisión no gusta y se va a manifestar. Es un derecho que la gente tiene y nosotros estamos tranquilos con eso, en el sentido de que la democracia está ahí para que la gente opine lo que quiera”.

Durante esta edición de los Juegos, participan seis atletas rusos y cuatro bielorrusos. Los primeros representantes rusos en subir al podio fueron Varvara Voronchikhina, en esa ocasión en la categoría para deportistas con discapacidad visual, y Aleksei Bugaev, con discapacidad física, quienes se adjudicaron sendas medallas de bronce en sus respectivas disciplinas. Posteriormente, Voronchikhina volvió a competir, esta vez en la clasificación para deportistas con discapacidad física a pie, logrando el oro en la jornada inaugural del supergigante al superar a sus competidoras con un tiempo de 1 minuto, 15 segundos y 60 centésimas. En el podio la acompañaron la francesa Aurelie Richard, quien obtuvo la plata, y la sueca Ebba Aaarsjoe, con el bronce.

Al ser premiada y escuchar el himno nacional ruso desde lo más alto del podio, Voronchikhina expresó a EFE la importancia personal de ese logro: “Es muy especial para mí ganar porque puedo ver mi bandera en los brazos de mis amigos, que vinieron a verme. Quizás ahora no lo pueda creer pero en el futuro lo valoraré más”.

EFE reportó que la ceremonia se realizó sin incidentes. Una parte del público aplaudió durante la premiación, mientras el resto guardó silencio a lo largo de toda la interpretación del himno. El regreso de los atletas rusos y bielorrusos con sus símbolos nacionales ocurre mientras persisten debates internacionales acerca de las consecuencias políticas y deportivas de la guerra y las sanciones.

La decisión adoptada por el Comité Paralímpico Internacional pone fin, al menos temporalmente, a una etapa en la que los logros de los deportistas de estos países quedaban excluidos de la visibilidad internacional y del reconocimiento oficial. En el caso de Voronchikhina, quien disputó varias pruebas en la presente edición, su victoria y el regreso de los símbolos nacionales rusos a la arena paralímpica han tenido amplio eco en el evento y entre las delegaciones deportivas.