Madrid, 9 mar (EFE).- La polarización afectiva es mayor entre la élite parlamentaria que entre los ciudadanos, según se desprende de la cuarta Encuesta a representantes políticos de España, que indica además que el acuerdo en la política española disminuye.
En la presentación del estudio, realizado por el equipo Elitpolar entre una muestra de 518 parlamentarios -un 28 % del total-, el catedrático de Ciencia Política de la UNED Xavier Coller ha resaltado que dicha polarización afectiva es mayor en las parlamentarias que en sus compañeros de las diferentes cámaras analizadas (Congreso, Senado y parlamentos autonómicos).
Por su parte, el profesor titular de Ciencia Política de la Universidad de Burgos Leonardo Sánchez Ferrer ha señalado que el estudio ha ahondado hasta dónde llega la polarización ideológica y afectiva de los parlamentarios.
El incremento de la primera, ha explicado, se puede comprobar en este estudio -donde se les pregunta por su autoubicación ideológica- pero también en otros. El PSOE y el PP, ha indicado, se han deslizado en los últimos quince años de manera progresiva desde el centro hacia los extremos.
Los primeros se colocan con una media de 7,1 en la tabla (en una escala del 0 al 10 que va de izquierda a derecha), los socialistas con un 2,4, Vox con un 8,5, Sumar-Podemos con un 1,6, Bildu con un 1,7, Junts con un 4,4, PNV con un 5 y ERC con un 2.
Del análisis de los sentimientos (más o menos favorables) de los parlamentarios respecto a otros partidos se desprende además que los del PP sienten casi la misma lejanía del PSOE que a la inversa, con un 1,9 -en una escala de 1 al 10- de los primeros sobre los socialistas y un 1,8 de los segundos sobre los populares.
La hipótesis de que los parlamentarios están más polarizados afectivamente se confirma en el estudio desde las preguntas con una escala de sentimiento con los partidos que les generan más animadversión. También con preguntas sobre cómo verían que su hijo o hija mantenga una relación de pareja que vota a la formación más alejada ideológicamente.
Si se comparan estos datos con los de los ciudadanos, la conclusión, ha apuntado Sánchez Ferrer, es que los parlamentarios están expresando mayor distancia social que los ciudadanos, aunque la diferencia, ha añadido, no es tan grande.
De la parte del estudio dedicada a los acuerdos, Coller ha destacado que hay cámaras más proclives a ellos, como el Congreso o los parlamentos de Navarra, Cataluña, Canarias y el País Vasco, mientras que en otros, como Galicia o Valencia, hay menos consensos a la hora de aprobar leyes.
"Cuanto más fragmentada está una cámara, mas elevado es el grado de acuerdo parlamentario", ha resaltado, antes de señalar que por regla general los parlamentarios españoles reconocen que sus rivales políticos tienen derecho a ser escuchados y hay proclividad al acuerdo, con una disminución también respecto a la encuesta anterior al pasar la media del 7,1 a 6,8.
En este apartado, los partidos donde hay más parlamentarios que creen deseables los acuerdos con partidos rivales son PSOE, PNV y Bildu; mientras que en el lado opuesto se sitúan Vox, BNG y ERC.
El estudio refleja además, según ha explicado Coller, que se dan solapamientos o agrupamientos de partidos en opiniones y actitudes sobre aspectos como inmigración, matrimonio del mismo sexo o impuestos. Por un lado, se puede observar un bloque entre PP, Vox y Junts, y por otro el que forman PSOE con Sumar, ERC, Bildu y BNG.
Y ante la pregunta de cuál es el partido que consideran más alejado ideológicamente del suyo, Vox es el más citado por todos, excepto para los del PP, quienes en ese lugar sitúan a Bildu, opinión que comparten con los parlamentarios del partido de Santiago Abascal.
Entre las preguntas a los parlamentarios se les cuestionó también sobre su grado de felicidad. El primer lugar en la tabla la ocupan los de Junts (con una media de 8,3), seguidos del PP (8) y del PNV (7,8). En el otro extremo de la escala (de 0 a 10) se sitúan ERC (7,2), Sumar-Podemos (7,3) y BNG (7,3). EFE


