Un total de 18 presos de ETA están en la actualidad en régimen de semilibertad en aplicación del artículo 100.2

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Un total de 18 presos de ETA se encuentran en la actualidad en semilibertad en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que supone una flexibilización en su régimen de internamiento sin pasar del segundo grado (régimen cerrado) al tercero.

En junio de 2025, en una respuesta a una pregunta parlamentaria del PP, el departamento de Justicia y Derechos Humanos precisaba que entonces eran 16 los presos que se encontraban en semilibertad en aplicación del artículo 100.2. Ahora se han sumado otros dos más hasta alcanzar los 18, según han explicado a Europa Press fuentes del Gobierno Vasco.

Los últimos en acceder a esta flexibilización del régimen penitenciario han sido el exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', que tiene prevista su excarcelación definitiva por cumplimiento de condena para dentro de año y medio; y Juan Ramón Carasatorre, alias 'Zapata'.

Estos reclusos, al igual que los otros 16 presos de la banda a los que se les ha concedido la semilibertad por esta vía, deben presentar "un plan de ejecución" en el que se establezcan el trabajo o voluntariado que tengan pensado realizar si se les permitiera salir de prisión, aunque con la obligación de pernoctar en la cárcel.

La propuesta de la flexibilización de su régimen la realiza la Junta de Tratamiento del centro penitenciario en el que cumplen prisión, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, fórmula que intermedia entre el segundo y el tercer grado, que permite que los presos avancen en su resocialización a través del trabajo o el voluntariado.

La medida debe ser autorizada posteriormente por el Gobierno Vasco y también debe contar con el visto bueno del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, sin perjuicio de su inmediata ejecutividad. En caso de que este último lo deniegue, quedaría sin efecto la semilibertad.

Tras casi 15 años del cese de la violencia por parte de la extinta ETA, quedan en las cárceles poco más de un centenar de presos de la banda --125 a finales del pasado mes de enero, según la AVT--. Se trata de reclusos que han cometido delitos más graves y con penas más prolongadas, y se prevé que en escasos años vayan siendo excarcelados.

Fuentes penitenciarias han precisado que, mientras, los penados van progresando de grado en base a los requisitos establecidos, a excepción de los considerados 'más duros', que se niegan a dar pasos para su resocialización.

Los datos aportados por el observatorio de política penitenciaria de la AVT apuntan a que alrededor del 40% de los presos de ETA cumple condena en régimen cerrado, es decir, en segundo grado. Por su parte, Covite está denunciando la concesión de "terceros grados fraudulentos" autorizados por el Gobierno Vasco y que el artículo 100.2, previsto en la Ley "con carácter excepcional", se aplica "de forma sistemática" a los reclusos de la banda.

Tras la polémica generada por salida de prisión de 'Txeroki' para trabajar durante el día, con la obligación de volver a la cárcel para pasar la noche y los fines de semana, en base a esa flexibilización de su régimen, la consejera vasca de Justicia y Derechos Humanos, la socialista María Jesús San José, dirigió unas palabras a todas las víctimas en unas declaraciones públicas que realizó el pasado día 11.

"Somos conscientes de que las decisiones en cumplimiento de la normativa penitenciaria generan mucho dolor en las víctimas, lo que siento profundamente", aseguró.

San José destacó que el Gobierno es "completamente respetuoso con el Estado de Derecho y riguroso en la aplicación y cumplimiento del ordenamiento jurídico". "En política penitenciaria se aplica y se cumplen la ley y las sentencias, y los órganos judiciales tienen su función. El funcionamiento de este engranaje es una garantía del proceso en una sociedad democrática", defendió.

También subrayó que los reclusos de ETA "saldrán de prisión cuando les corresponda", y precisó que a ellos, "como al resto de la población reclusa", les tratan de preparar para volver a las calles de una Euskadi "que es justo lo contrario a lo que ellos combatieron". "A pesar del terror que quiso imponer un proyecto político, Euskadi es una sociedad plural, y hemos conseguido hacer una comunidad razonablemente cohesionada y avanzada a pesar de ellos", apuntó.

La consejera afirmó que las víctimas "siempre estarán en el corazón de las políticas públicas" de su Departamento, y se comprometió a "no perder jamás el rumbo pensando en cálculos electorales".