Acercarse a ver el Guadalquivir, el pasatiempo para cientos de personas en Córdoba

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Mercedes Martínez

Córdoba, 7 feb (EFE).- Acercarse a ver el nivel del río Guadalquivir a su paso por Córdoba se está convirtiendo en el pasatiempo de cientos de personas para el fin de semana.

El ruido del caudal, los troncos que arrastran la corriente y la situación de algunos de los árboles de los Sotos de la Albolafia son, junto al cierre para el tránsito del Puente Romano, los comentarios más recurrentes de las personas congregadas en los alrededores de la Torre de la Calahorra.

En la tarde de ayer, aprovechando la tregua que dio la lluvia, la ribera del Guadalquivir fue el punto de encuentro de familias, amigos y de los pocos turistas que estos días se ven por la ciudad.

Esta mañana de sábado, antes de que comenzara a llover más copiosamente, la ribera del río volvía a ser punto de confluencia para observar y, sobre todo, grabar y fotografiar al Guadalquivir en unos niveles poco usuales.

En las inmediaciones de la Calahorra se acercaba un grupo de jóvenes, móvil en mano, para inmortalizar esa imagen que reconocía no había visto nunca antes.

Así, María y Jaime, dos turistas procedentes de Cataluña, comentaban que en todos los sitios que habían visitado en Córdoba habían oído comentarios del agua que lleva el Guadalquivir y que, por eso, habían decidido acercarse a comprobarlo.

Con un umbral que supera los 5,10 metros, según los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) consultados por EFE, el río se está convirtiendo en el pasatiempo del fin de semana, sobre todo de las primeras horas y antes de que la capital entrara en aviso de nivel naranja por viento.

El cierre del Puente Romano ha sido otro de los acontecimientos que ha atraído a las personas que se congregaban en los alrededores, ya que ni siquiera en las inundaciones que sufrió la ciudad en 2010 y que provocaron que todas las parcelaciones de la ribera del Guadalquivir se inundaran, este emblemático enclave se cerró al tránsito peatonal.

Entonces el Puente Romano todavía tenía tráfico rodado y fue a partir de su rehabilitación en 2014 cuando quedo solo para el paso de los peatones.

En cualquier caso, aunque se haya cerrado al tránsito de los peatones, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha reconocido este sábado que no existe peligro de desbordamiento por el casco urbano más allá de la zona de Miraflores, donde los jardines están en los aledaños del cauce.

Con la llegada de las precipitaciones más fuertes a partir del mediodía han comenzado a diluirse los grupos que iban a admirar el Guadalquivir, una estampa que seguro que se repetirá en los próximos días cuando amaine el temporal. EFE

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