El exjefe de la UDEF detenido conocía qué contenedores no traían droga: "Intenta abrir ese, por quedar bien"

La investigación judicial revela que el exinspector Óscar Sánchez proporcionaba información clave a una red criminal para facilitar la entrada de toneladas de droga en España, a cambio de pagos millonarios y complicidad en operaciones de narcotráfico transnacional

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En el proceso judicial abierto por la trama de narcotráfico vinculada a Óscar Sánchez, la investigación apunta a un esquema detallado de colaboración entre el exinspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y un grupo criminal liderado presuntamente por Ignacio Torán. Según publicó Europa Press, la Unidad de Asuntos Internos de la Policía recopiló múltiples mensajes que evidencian cómo Sánchez utilizaba sus funciones policiales para facilitar el tráfico de cocaína, alertar a los miembros de la organización sobre investigaciones en curso y recibir a cambio pagos millonarios. Investigaciones oficiales determinaron que Sánchez conocía con precisión qué contenedores llegados a España portaban sustancias ilícitas y cuáles se empleaban como señuelo, lo que permitía a la red criminal operar con una elevada sofisticación y conseguir aparentar legalidad en sus operaciones logísticas.

Tal como detalla Europa Press, la detención de Sánchez en octubre de 2024 se motivó tras descubrirse más de 20 millones de euros en efectivo ocultos en su vivienda, hallazgo que desencadenó una de las mayores investigaciones recientes sobre blanqueo de capitales y corrupción policial. La intervención de la Policía y la Agencia Tributaria permitió incautar 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras, la mayor cantidad interceptada en España y la segunda más voluminosa en Europa en ese tipo de operativos.

La imputación formal a Sánchez, consignada por la Audiencia Nacional, incluye cargos de tráfico de drogas en cantidad de notoria importancia cometidos por funcionario público, participación en organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales. Según el informe de Asuntos Internos al que accedió Europa Press, la función de Sánchez era mantener informada a la red criminal sobre acciones policiales que pudieran afectar a las empresas implicadas. El exinspector registraba a las organizaciones en bases policiales, lo que le permitía avisar de manera anticipada sobre cualquier movimiento institucional o posible investigación contra ellas.

El esquema criminal se apoyaba, de acuerdo al reportaje de Europa Press, en el uso de empresas fachada dedicadas al transporte internacional de mercancías, sobre todo de productos hortofrutícolas. En uno de los intercambios interceptados entre Sánchez y Torán, el exjefe policial indico que era momento de inspeccionar contenedores que no llevaban droga para "quedar bien", lo que presentaba ante las autoridades la imagen de una actividad comercial regular mientras ocultaba los verdaderos cargamentos con cocaína. De ese modo, cuando se le daba luz verde a un cargamento ilícito, la empresa implicada ya había acumulado un historial de inspecciones y envíos legales, lo que dificultaba el escrutinio policial sobre los contenedores de alto valor para la organización.

La comunicación recuperada de los dispositivos intervenidos expone intercambios directos en los que Sánchez y Torán negociaban la introducción de contenedores específicos. Por ejemplo, en una ocasión el exinspector propuso los números de contenedores en los que podía permitir la entrada de droga y Torán contestó sugiriendo coordinar el envío desde Sudamérica, hecho al que Sánchez se negó al considerar que no podría comprobar la llegada y el resultado de las operaciones anteriores, según informó Europa Press.

Las actuaciones policiales revelaron que la red logró introducir por lo menos 39 contenedores presuntamente cargados con cocaína, aunque solo dos de estos fueron interceptados. Se estima que el volumen global ascendería a unas 73 toneladas de la sustancia estupefaciente y que Sánchez habría recibido más de 32 millones de euros de la red de Torán como pago por sus servicios. Todo ello fue recogido en el atestado enviado a la Audiencia Nacional y ha sido interpretado como prueba contundente de la relación entre el exinspector y la organización criminal, reportó Europa Press.

La documentación aportada al procedimiento incluye además conversaciones entre Torán y otros presuntos miembros de la trama, como Eduardo Montero, donde se refieren a Sánchez utilizando el apodo de "el amigo". Torán expresa su gratitud hacia Sánchez por prevenir al grupo de eventos adversos y mantenerles al tanto de las acciones policiales: "El amigo se ha portado, siempre lo hace. Y nos ha dicho todo antes de que pase, y hemos podido hacer todo bien", relató el presunto líder de la red, conforme a mensajes citados por Europa Press.

El auto judicial con el que De Jorge acordó la prisión provisional sin fianza para Sánchez describe las sumas de dinero localizadas en los domicilios y espacios vinculados al exinspector: más de 20 millones de euros, almacenados en compartimientos ocultos, que reflejaban una contabilidad paralela que coincidía al detalle con los registros encontrados en su teléfono móvil. El juez subrayó que en estos dispositivos se hallaban anotaciones sobre el peso de cada cargamento de cocaína introducido y las cifras exactas que Sánchez recibía por cada operación exitosa.

Europa Press consigna que además del circuito de pagos y la colaboración operativa, Sánchez habría diseñado estrategias para obstaculizar investigaciones policiales sobre las empresas y personas que participaban en la red, interviniendo a tiempo para paralizar actuaciones o, en su defecto, abortar importaciones si la situación no permitía eludir el control policial. Estos movimientos han quedado recogidos en los informes policiales y han sido presentados en el expediente abierto por la Audiencia Nacional.

El sumario describe asimismo las medidas que Sánchez adoptó para ocultar sus ingresos, involucrando a personas de su entorno familiar en maniobras de blanqueo a través de sociedades interpuestas o "holdings", como fue el caso de su cuñada, a quien daba directrices específicas para gestionar los fondos procedentes del narcotráfico.

De acuerdo con la cronología descrita por Europa Press, desde la detección del alijo en el puerto de Algeciras y la recopilación de mensajes entre Sánchez y los integrantes del grupo de Torán, la Audiencia Nacional ha considerado que la evidencia disponible permite sostener la presunta implicación del exinspector en delitos de gran gravedad. La investigación se mantiene abierta y Sánchez sigue en prisión preventiva, con los cargos recalificados tras la exposición de nuevos indicios y las referencias a las acciones concretas mediante las cuales se manipulaban las inspecciones aduaneras y se canalizaban los beneficios derivados de la actividad ilícita.