Hunosa quiere "aclarar" fallo judicial que anula conversión de central térmica a biomasa

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Oviedo, 30 ene (EFECOM).- Hunosa está analizando la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que anula la modificación de la autorización ambiental integrada y la declaración de impacto medioambiental que permitía la transformación a biomasa de la central térmica de La Pereda, en Mieres, y su "voluntad" es la de "aclarar a la mayor brevedad posible los aspectos señalados en el fallo".

Fuentes de Hunosa han apuntado que, "de la amplia y extensa tramitación ambiental, el Tribunal considera todos los procesos conforme a derecho y cuestiona tres aspectos muy concretos de la autorización medioambiental".

Hunosa remarca "la importancia estratégica de este proyecto no solo para el futuro de la compañía y sus casi 500 trabajadores, sino también para el proceso de reactivación y transición justa de las comarcas mineras".

Las mismas fuentes han recordado que el proyecto de transformación de La Pereda implica una inversión de más de 55 millones de euros y la creación de numerosos empleos directos en la gestión de la propia central y en el sector forestal, por el que apuesta de forma "decidida".

Asimismo, La Pereda es "la columna vertebral del Plan de Empresa, que está en una fase muy avanzada de negociación con los sindicatos".

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal dictó ayer el fallo, contra el que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, al estimar el recurso interpuesto por la Coordinadora Ecologista de Asturias contra la resolución de la Consejería de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico.

El TSJA establece que no se trata de una "modificación sustancial" de la autorización anterior, sino de una nueva actividad de "coincineración de residuos", lo que conlleva la aplicación de un régimen legal más estricto conforme al Reglamento de Emisiones Industriales y la normativa europea.

La central térmica de La Pereda cesó a finales de 2024 su actividad ligada a la combustión de carbón, una medida con la que Hunosa cerró una etapa vinculada al combustible fósil e inició la transformación de las instalaciones en una planta de biomasa de 50 megavatios (MW), la mayor de Asturias.

Hunosa destacó entonces que se trataba de "un proyecto estratégico" con una inversión prevista de 55 millones de euros que garantizaba "la viabilidad de la empresa y el empleo al menos durante 20 años", los que establece el régimen retributivo conseguido por Hunosa para la central en la subasta de renovables celebrada a finales de 2022. EFECOM