Palma, 30 ene (EFECOM).- La subgobernadora del Banco de España (BdE), Soledad Núñez, ha señalado este viernes la necesidad de "reforzar la mirada a largo plazo" en el abordaje de las implicaciones que tiene el cambio climático sobre el turismo, y ha recordado que este fenómeno ya está afectando a la demanda internacional en el sector.
Lo ha expresado desde la sede de la Cambra de Comerç de Mallorca, en Palma, durante la inauguración de una nueva sesión de Viernes de Transición, que en esta ocasión está dedicada al turismo, en la que se ha referido a la fuerte presión que ejerce este sector sobre los recursos, especialmente en temporada alta, del archipiélago.
"Lo que necesitamos ahora es reforzar la mirada a largo plazo porque la interacción entre cambio climático, turismo y estabilidad macrofinanciera es un campo complejo, pero también fértil en nuevas ideas", ha afirmado.
Por ello, ha indicado que, aunque "anticipar los resultados de la próxima temporada es esencial", ha añadido que evaluar "el impacto de la inversión y de la innovación es la única manera de fortalecer la estabilidad financiera y el bienestar social".
Además, Núñez ha señalado que la evidencia reciente sugiere que el cambio climático ya está influyendo en el comportamiento de la demanda internacional, puesto que los datos muestran "un mayor dinamismo del turismo en los meses de otoño e invierno", frente a "una evolución más contenida en los de verano".
"Esta tendencia, bajo una perspectiva económico-financiera, plantea desafíos considerables porque cambia el perfil temporal de ingresos, altera las necesidades de financiación de las empresas y exige una revisión de la rentabilidad de determinadas inversiones", ha señalado durante su intervención.
La subgobernadora del BdE ha manifestado que, aunque hasta hace un tiempo podría considerarse al cambio climático como "un elemento periférico del análisis económico", la realidad es que ahora ha dejado de ser "un telón de fondo" para ser "un determinante que influye en decisiones de inversión, en la asignación de capital, en la competitivdad relativa de los sectores y en la forma en que empresas y hogares planifican su futuro".
Sobre cómo afecta el cambio climático, ha señalado que, a partir de los análisis del BdE, sus efectos "no suelen materializarse en forma de rupturas súbitas, sino a través de cambios graduales pero persistentes en los patrones de actividad".
En este contexto, ha recordado que el turismo cuenta con tres características poco frecuentes, que son sensibles a esta situación climática: su elevada interdependencia con el entorno natural y cultural, una capacidad histórica de adaptación a cambios globales y un peso macroeconómico muy relevante.
Además, ha puesto en valor su importancia, puesto que se trata de un sector "que ha contribuido de manera muy decisiva al crecimiento, empleo y proyección internacional" de España, y ha puesto como ejemplo Baleares, puesto que el 45 % de su PIB está vinculado a esta actividad económica.
Durante su intervención, ha reconocido que el turismo también genera "vulnerabilidades", especialmente en territorios como Baleares, donde los cambios en la demanda global y las expectativas de los visitantes se mezclan con "la creciente desafección de los ciudadanos locales" y los problemas con los recursos.
En este contexto, ha señalado que "en territorios donde el turismo desempeña un papel tan relevante", es crucial que "el sector sea capaz de adaptarse a un entorno que cambia, pero también de seguir generando valor y prosperidad".
Además, ha indicado que es esencial dejar claro que la necesidad de adaptarse a las nuevas circunstancias no implica "una ruptura con el pasado", sino que "se trata de una evolución natural de un sector que ya ha demostrado su capacidad" en múltiples ocasiones.
"El turismo ha sabido reinventarse ante nuevas tendencias, nuevas tecnologías, nuevas demandas y nuevos competidores globales", ha sentenciado. EFECOM

