Palma, 30 ene (EFE).- La Audiencia de Baleares ha condenado a siete años de prisión a un hombre por apuñalar mortalmente a otro que en 2020 se introdujo en su finca de Inca (Baleares) con la intención de robarle plantas de marihuana acompañado de otras tres personas.
La sentencia, redactada por el magistrado que preside el tribunal popular que en su veredicto le considera culpable de homicidio, le impone, además de la prisión, el pago de una indemnización de casi 158.000 euros para los familiares del fallecido.
El escrito, contra el que cabe recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB), va en consonancia con lo dictado por el jurado, puesto que considera que el principal encausado atacó mortalmente con un arma blanca a la víctima, que se había colado en su propiedad junto con otras tres personas con el objetivo de apoderarse de plantas de marihuana.
En cuanto a los otros tres acusados por tentativa de robo en casa habitada, que acompañaban a la víctima, el magistrado les ha impuesto un año de cárcel.
Fiscalía desde el principio ha defendido que se trataba de un homicidio aunque, después del veredicto, decidió rebajar su petición contra el principal procesado de 15 años de cárcel a seis, después de que el jurado reconociera que el individuo actuó movido por el miedo y que fue colaborativo con los agentes.
No obstante, el fallo se ha acercado más a la petición alternativa hecha por las acusaciones particulares ejercidas por los familiares del fallecido que, si bien anunciaron que recurrirían la negativa del jurado de considerar la muerte como un asesinato, pidieron que provisionalmente se le condenara a siete años y medio de cárcel.
En consonancia con la decisión del tribunal popular, el magistrado responsable de redactar el fallo ha decidido imponerle una pena dentro de la mitad inferior del delito de homicidio, que se traduce en los siete años de cárcel que han recaído sobre él.
Sobre la confesión, ha argumentado que, aunque el individuo tuvo una "actitud colaboradora" con la Guardia Civil y entregó la ropa ensangrentada, "no declaró con claridad sobre determinados puntos" importantes para el esclarecimiento de los hechos. EFE

