Madrid, 30 ene (EFECOM).- La participación de los inversores minoristas en la negociación del principal selectivo español, el IBEX 35, experimentó en 2025 un "aumento significativo" respecto al año anterior, "reflejando la creciente importancia de este tipo de inversores en los mercados", según indica la CNMV.
Así lo pone de relieve la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en su nota de estabilidad financiera publicada este viernes, en el que subraya que los minoristas intervinieron en un 7,6 % de las operaciones de compra de valores del IBEX 35 en 2025, y en un 11,1 % de las operaciones de venta.
"Desde la pandemia viene observándose una intensificación de la actividad de estos inversores en los mercados financieros tradicionales y, probablemente, en los mercados de otros activos como las criptomonedas", dice la CNMV.
En este sentido, advierte de que aunque los beneficios de esta mayor participación —favorecida por el uso de las nuevas tecnologías— para el desarrollo de los mercados "son indudables", "también es importante que estos inversores sean plenamente conscientes de las características de los productos que adquieren, de su idoneidad respecto a su perfil y, sobre todo, de los riesgos que pueden afrontar".
En su nota, la CNMV pone en valor que los mercados de renta variable cerraron 2025 con revalorizaciones significativas, y un aumento de la negociación superior al 40 %, mientras en España, también se observó una recuperación "notable" de las emisiones de deuda privada (31,3%, hasta 89.000 millones).
En inversión colectiva, subraya, los activos en gestión volvieron a mostrar máximos históricos hasta alcanzar 473.000 millones (datos de noviembre de 2025), debido tanto a las suscripciones de los partícipes como al comportamiento de los mercados.
Pese al buen desempeño del mercado en 2025, la CNMV alerta de los riesgos, entre los que destacan los geopolíticos, que se sitúa como el principal factor de incertidumbre.
La CNMV también advierte de que en el ámbito de la evaluación de los riesgos financieros más típicos (de mercado, de liquidez, de crédito y de contagio), hay dos que destacan por encima del resto de forma notable, que son el riesgo de mercado y el riesgo de contagio.
Respecto al primero, dice que es complicado cuantificar el grado de sobrevaloración del precio de ciertos activos financieros, aunque sin embargo, algunos de los indicadores más clásicos a la hora de evaluar este riesgo indican que este es más claro en los mercados estadounidenses, pero que también empieza a cobrar cierta relevancia en otros, incluidos los europeos.
"Este riesgo eleva la sensibilidad de los agentes participantes en los mercados ante la aparición de noticias desfavorables o que modifiquen abruptamente sus expectativas", señala.
Respecto al segundo, destaca el riesgo de contagio que se origina por el aumento de las interconexiones entre las diferentes partes del sistema financiero, dentro de ellas e incluso con otras parcelas en expansión como los criptoactivos.
Finalmente, entre los riesgos a medio y largo plazo, la CNMV cita aquellos relacionados con el uso de las nuevas tecnologías. EFE

