Vox resta importancia a que Hazte Oír pida el voto para 'Alvise' en Aragón: "Cada uno es muy libre"

Hazte Oír, tradicional aliado de Vox, respalda a Se Acabó la Fiesta en Aragón mientras la formación de Abascal defiende su autonomía política y señala que todas las asociaciones poseen legitimidad para apoyar a quienes consideren adecuados

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Vox subrayó que mantiene un proyecto político propio y coherente, aparte de cualquier apoyo externo, tras la decisión de Hazte Oír de mostrar su respaldo al partido Se Acabó la Fiesta (SALF) de Luis 'Alvise' Pérez en las elecciones de Aragón. Según informó el medio que recoge estas declaraciones, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, remarcó que las organizaciones como Hazte Oír tienen total libertad y legitimidad para respaldar a quienes consideren oportuno, aclarando la separación entre los intereses de los partidos políticos y los de las asociaciones.

De acuerdo con lo publicado, Rodríguez de Millán explicó ante la prensa en la Cámara Baja que cada agrupación cuenta con su propio espacio de actuación, destacando la independencia del proyecto de Vox y su trayectoria de coherencia desde el inicio del partido. En sus palabras: "Las asociaciones son las asociaciones, los partidos políticos son partidos políticos, nosotros tenemos un proyecto propio que, además, ha mantenido una coherencia absoluta desde su nacimiento y, a partir de ahí, cada uno puede hacer las consideraciones que quiera y puede pedir el voto para quien quiera".

La organización Hazte Oír, un grupo católico que ha tenido históricamente vínculos con Vox, expresó públicamente su apoyo a SALF de 'Alvise' Pérez en el marco de las elecciones aragonesas. Tal como detalló la fuente, el motivo tras la ruptura de esta afinidad radica en la crítica de Hazte Oír a la línea política de Vox, a quien tildó de ser "el PP verde". La asociación mostró su respaldo después de que la candidata de SALF en Aragón, María Cristina Falcón, asumiera el compromiso de defender el llamado latido fetal, una postura valorada por Hazte Oír.

De acuerdo con la información citada, el partido Se Acabó la Fiesta (SALF) y su líder Luis 'Alvise' Pérez se encuentran en el centro de la atención mediática, no solo por el apoyo recibido por parte de Hazte Oír, sino también por las causas judiciales que afectan a Pérez. Según consignó la fuente, el eurodiputado enfrenta cuatro investigaciones activas en el Tribunal Supremo. Las acusaciones incluyen una investigación por presunta financiación irregular y delito electoral; otra por la publicación de una prueba PCR supuestamente falsa sobre Salvador Illa, presidente de Cataluña; una tercera por acoso en redes sociales contra Susana Gisbert, fiscal de delitos de odio en Valencia; y una cuarta por un supuesto caso de acoso dirigido a sus dos excompañeros eurodiputados, Nora Junto y Diego Solier.

Sobre esta última causa, la fuente explicó que los dos eurodiputados mencionados abandonaron las filas de SALF y se sumaron al grupo parlamentario del partido liderado por la italiana Georgia Meloni, lo que generó un nuevo foco de controversia en el entorno político de Alvise Pérez. La situación judicial que rodea al líder de SALF ha generado un debate en torno a la estabilidad interna del partido y a las implicancias de su liderazgo en el Parlamento Europeo.

Con base en lo detallado por la fuente, la decisión de Hazte Oír de apoyar públicamente a SALF representa una variación en el mapa de alianzas del entorno conservador en Aragón, una región donde la influencia de asociaciones civiles como Hazte Oír ha tenido cierto peso en procesos electorales pasados. El respaldo, motivado en gran medida por la postura de la candidata Falcón en torno a la defensa del latido fetal, revela un ajuste en las afinidades de Hazte Oír respecto a las formaciones políticas afines al espectro de la derecha.

El medio resaltó que, aunque Vox reconoce la importancia de estas asociaciones y su derecho a influir en el voto de sus seguidores, mantiene una postura clara de autonomía respecto a decisiones ajenas a su estructura organizativa. Este episodio manifiesta las diferencias y las complejidades en las relaciones entre partidos políticos y colectivos sociales conservadores en el actual escenario electoral de Aragón, según la información proporcionada por la fuente.