Moncloa pospone la Cumbre Hispano-Portuguesa para concentrarse en el Homenaje de Estado a las víctimas de Adamuz

El Gobierno anunció que enfocará todos los recursos a la organización de un acto oficial en memoria de los afectados por el trágico accidente en Córdoba, lo cual retrasa las conversaciones bilaterales programadas con Portugal en La Rábida

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El Ejecutivo ha informado que la reunión bilateral prevista entre España y Portugal no se celebrará en la fecha marcada, ya que el Gobierno prioriza la organización de un Homenaje de Estado dedicado a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba. Este acto oficial, orientado a rendir tributo a los cuarenta y tres fallecidos y a más de cien personas que resultaron heridas, se celebrará el sábado 31 de enero. Según detalló Europa Press, la decisión implica la reorientación total de los recursos inicialmente asignados a la cumbre, que ahora se emplearán en la preparación de este homenaje.

Moncloa confirmó el cambio de planes a través de un comunicado, recogido también por Europa Press, que expone que el motivo del aplazamiento reside en la intención de "acompañar a las víctimas" y garantizar la atención institucional que corresponde a una tragedia de tales dimensiones. De acuerdo con la información precisada por el Ejecutivo, esta modificación afecta directamente a la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa, originalmente fijada para el 29 de enero en La Rábida, Huelva.

La cita bilateral, que figuraba en la agenda de los gobiernos de Pedro Sánchez y Luis Montenegro, contemplaba debates en torno a diversas áreas de cooperación, entre ellas infraestructuras, digitalización, y energías renovables. Este foro hispano-luso constituye un espacio central para los vínculos transfronterizos y para la coordinación de políticas comunes en materias estratégicas a ambos países. Al quedar pospuesto, los representantes gubernamentales deberán buscar una nueva fecha para abordar los acuerdos, proyectos y desafíos que afectan a la colaboración ibérica.

Europa Press detalló que el siniestro de Adamuz dejó un saldo de cuarenta y tres personas muertas y más de cien heridas, una cifra que justifica el foco de la acción institucional en la atención y el reconocimiento público a los afectados y sus familiares. La magnitud del accidente ha motivado que el Gobierno derive “todos los esfuerzos” originalmente dedicados a la logística y organización de la cumbre hacia el homenaje de Estado.

El Ejecutivo no ha comunicado aún una nueva fecha para la celebración de la Cumbre Hispano-Portuguesa. La suspensión de la convocatoria afecta a la dinámica de trabajo habitual en el marco de la cooperación entre Madrid y Lisboa, dado que periódicamente estos encuentros permiten revisar el estado de los compromisos previos y proyectar nuevas iniciativas conjuntas en ámbitos de desarrollo estratégico como la red de infraestructuras, los avances en digitalización o la transición energética.

Según el comunicado divulgado y recogido por Europa Press, la prioridad institucional se concentra en asegurar la máxima relevancia y solemnidad al tributo nacional programado para el sábado 31 de enero, evento al que asistirán representantes políticos y familiares de las víctimas, así como diversos actores de la sociedad civil. El Gobierno anunció igualmente que el resto de la agenda internacional se reajustará en función de la evolución de la crisis derivada del accidente y de las necesidades logísticas vinculadas a la organización del acto conmemorativo.