Vanke logra el apoyo de sus acreedores para aplazar un bono y evitar por ahora el impago

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Shanghái (China), 21 ene (EFECOM).- Los acreedores del endeudado gigante inmobiliario chino Vanke votaron a favor de postergar un año el vencimiento de un bono denominado en yuanes después de que la compañía mejorase las condiciones de la oferta, lo que le permitirá evitar incurrir en impago, al menos por el momento.

Según indicó la promotora en un comunicado remitido a la Bolsa de Shenzhen, un 92,11 % de los votantes dieron su apoyo al nuevo plan, que contempla el pago del 40 % de los 1.030 millones de yuanes (148 millones de dólares, 126 millones de euros) adeudados a los inversores este próximo día 30, y un aplazamiento del reintegro restante hasta el 22 de enero de 2027.

Además, según Bloomberg, esto supondría una señal de que los tenedores de otros dos bonos que a priori vencían el pasado mes de diciembre podrían mostrarse receptivos ante propuestas similares por parte de Vanke ante sus respectivas votaciones, que también se llevarán a cabo este mes.

En cualquier caso, Vanke aún afronta unos 50.000 millones de dólares en pasivos remunerados, y ese mismo medio apuntó este mes que las autoridades chinas pidieron a la promotora que comenzase a diseñar un plan integral de reestructuración, el cual incluiría fuertes recortes para los inversores.

Por el momento, según fuentes anónimas, la promotora ha trasladado a los bonistas que, si apoyan las propuestas mejoradas, podrá hacer frente a los pagos.

El caso Vanke es relevante porque tras el derrumbe de gigantes privados como Evergrande o Country Garden ante sus respectivas crisis de deuda, era una de las pocas promotoras estatales que todavía contaba con una calificación crediticia favorable hasta que, en marzo del año pasado, las principales agencias la rebajaron a categoría de 'bono basura', con varias revisiones a la baja desde 2024.

Esto la situó como una firma clave a la hora de evaluar la postura de las autoridades para con el sector; Vanke ha evitado caer en el impago de su deuda únicamente gracias a préstamos por unos 4.200 millones de dólares por parte de su principal accionista, Shenzhen Metro.

Sin embargo, ese apoyo está en duda desde finales de 2025, ya que las autoridades apuntan ahora hacia condiciones más estrictas para seguir financiando al grupo, lo que ha hecho que los inversores duden de su capacidad para seguir evitando el impago, y también que teman por un posible contagio a otras promotoras que también resistían.

La posición financiera de muchas inmobiliarias chinas empeoró después de que, en agosto de 2020, Pekín anunciara restricciones al acceso a financiación bancaria a las promotoras que habían acumulado un alto nivel de deuda, entre las que destacaba Evergrande, con un pasivo de casi 330.000 millones de dólares.

Ante la coyuntura, el Gobierno ha anunciado diversas medidas de apoyo, con los bancos estatales abriendo asimismo líneas de crédito multimillonarias a diversas promotoras, priorizando la finalización de los proyectos vendidos sobre plano, preocupación de Pekín por sus implicaciones para la estabilidad social, ya que la vivienda es uno de los principales vehículos de inversión de las familias chinas.

No obstante, el mercado no responde: las ventas comerciales medidas por área de suelo se desplomaron un 24,3 % en 2022; el 8,5 % en 2023; otro 12,9 % en 2024 y, según cifras hechas públicas esta misma semana, un 8,7 % adicional en 2025. EFECOM