Córdoba, 21 ene (EFE).- El centro cívico Poniente Sur de Córdoba, que congrega a familiares de víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), vive el tercer día tras el siniestro con una reunión de coordinación y a la espera de que vayan llegando más identificaciones para poder dar información con "certeza".
Entre 15 y 20 familias permanecen en este centro, convertido en punto de referencia tras el siniestro del pasado domingo. A diferencia de la primera noche, la del lunes, en la que algunas quisieron quedarse a la espera de información, la noche de este martes todos se han ido a descansar porque durante ese periodo no se hacen comunicaciones.
"Lo deseado" sería terminar este miércoles con las identificaciones, según ha explicado a los medios de comunicación la diputada de Bienestar Social de la Diputación de Córdoba, Irene Aguilera, que, no obstante, ha resaltado la dificultad de la tarea y ha subrayado que esa información se debe dar a las familias con "todas las garantías" y tras un proceso "minucioso".
Aguilera ha explicado que a primera hora de este miércoles se ha producido la habitual reunión de coordinación entre diferentes autoridades donde "se sientan las bases de lo que va a ser el día", para después mantener un encuentro informativo con las familias.
Los familiares están llegando al centro cívico tras pasar la noche en hoteles cercanos, en un miércoles más frío que los días anteriores y con los primeros signos de lluvia.
La diputada ha manifestado que "conforme va llegando información" se va trasladando a las familias de manera individualizada y con la presencia de médicos y psicólogos, pero siempre cuando se tienen "las certezas".
También ha subrayado que tanto los grupos políticos como las diferentes entidades están "trabajando a una" para que las familias tengan "la mejor atención".
Aparte del apoyo psicológico, ha añadido, en este centro se ayuda a las familias a gestionar trámites burocráticos cuando se les notifica el fallecimiento del ser querido.
Aguilera ha reconocido que es "totalmente comprensible" que los familiares necesiten información, y ha manifestado que "hay que entender su desesperación y frustración".
"El dolor nosotros no se lo podemos amortiguar, no se lo podemos quitar. Ojalá se lo pudiéramos quitar, pero solo estamos acompañando, sosteniendo y a veces canalizando ese dolor", ha concluido.
La cifra de fallecidos en el accidente de trenes ocurrido el domingo en Adamuz (Córdoba) cuando un Iryo que circulaba hacia Madrid procedente de Málaga descarriló se sitúa por el momento en 42, seis de ellos en el Iryo y 36 en el Alvia. Del total, 25 han sido ya plenamente identificados, en todos los casos a través de las huellas dactilares. EFE


