La pista que ofrecen las inspecciones realizadas en las vías del tramo Madrid-Sevilla, según detalló el ministro de Transportes, Óscar Puente, muestra que los registros anteriores al accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) no identificaron ninguna irregularidad o elemento que indicara relación directa o indirecta con el incidente. Puente explicó, en rueda de prensa recogida por EFECOM, que la investigación preliminar descarta tanto un fallo humano como problemas de mantenimiento, obsolescencia o ausencia de controles como causas del siniestro, según los datos aportados por los procedimientos habituales de supervisión y control realizados por Adif y Renfe.
En su comparecencia, en la que estuvo acompañado por el director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, y el director general de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez, el titular de Transportes afirmó que la hipótesis de la falta de mantenimiento “parece claro” que queda excluida tras las verificaciones realizadas. Según lo publicado por EFECOM, el ministro insistió en que las denuncias de los maquinistas acerca de supuestas deficiencias en las vías forman parte de un protocolo ordinario de operación, que se revisa y contrasta con otros instrumentos técnicos reglados. En las cuatro inspecciones al tramo afectado que precedieron al accidente no se produjo ninguna advertencia que “a priori evidencie ninguna relación con el accidente”.
Las observaciones o avisos de maquinistas representan una práctica habitual en la red ferroviaria gestionada por Adif y Renfe, según reportó EFECOM. Por término medio se registran cuatro avisos diarios, cifra que se ha visto incrementada a unas ocho observaciones diarias en la semana del accidente. En concreto, la jornada previa al parte ofrecido por el ministro se contabilizaron 25 avisos, y hasta las 10:00 horas del día de la rueda de prensa ya se habían producido diez. Cada uno de estos avisos se atiende en función de la gravedad y las características reportadas, integrándose en el sistema de gestión y seguridad ferroviaria.
La supervisión periódica de los tramos ferroviarios responde a la normativa establecida por la Unión Europea y abarca revisiones “en profundidad” de las infraestructuras. EFECOM precisó que en los últimos tres meses se practicaron cuatro inspecciones al tramo de vía donde se produjo el accidente. Ninguna de esas revisiones reveló elementos anormales que pudieran estar relacionados con el siniestro.
En relación con las marcas observadas en los ‘bogies’ (los conjuntos de ruedas y sistemas de transmisión) de los trenes que participaron en el accidente, Puente sostuvo que sería precipitado asociar estas muescas a un defecto en la infraestructura ferroviaria. “Es una posibilidad innegable, pero yo no puedo establecer ese criterio porque ni siquiera lo hacen los técnicos que están en este momento a cargo de la investigación en Adif y en Renfe, que están mucho más preparados que yo para ello”, declaró el ministro durante la comparecencia recogida por EFECOM. Señaló, además, que cualquier afirmación en este sentido resultaría una especulación y un acto de osadía ante la opinión de los expertos que aún no han emitido una conclusión.
El impacto entre los dos trenes en Adamuz dejó daños notables en los vagones 6 al 8 de un convoy Iryo, según relataron Puente y los responsables de Adif y Renfe presentes en la rueda de prensa. Esta colisión y sus consecuencias forman parte del análisis técnico que desarrollan los organismos correspondientes.
Respecto a comentarios en redes sociales de pasajeros que han señalado vibraciones “muy extremas” en distintos servicios de alta velocidad, el ministro reconoció que estas sensaciones “no son normales” ni “admisibles”. Añadió que “habrán sido detectadas por los maquinistas o los auscultadores y se habrán corregido o se tienen que corregir”, según recogió EFECOM, reforzando la idea de que los protocolos de control incluyen la vigilancia específica de este tipo de incidencias.
Tanto Adif como Renfe mantienen el seguimiento y análisis de cualquier reporte, tanto de maquinistas como de usuarios, en cumplimiento de las directrices técnicas para garantizar la seguridad y fiabilidad de la red ferroviaria. Puente reiteró la posición del Ministerio de Transportes y los organismos técnicos de evitar conjeturas sobre las causas del accidente hasta la finalización de la pesquisa oficial.

