Madrid, 19 ene (EFECOM).- El siniestro ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba) tras el descarrilamiento de un tren Iryo -con al menos 39 muertos- es el primero en trenes y vías de alta velocidad con víctimas mortales desde que en 1992 comenzó a operar en España este tipo de vehículos.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) elabora una estadística sobre accidentes ferroviarios, que refleja que, desde 2010, ha habido en el conjunto del transporte por tren (incluye también la circulación convencional) un total de 93 personas muertas por estos siniestros, de las que 79 se produjeron en el accidente de Angrois (A Coruña), en 2013, según el cómputo del INE.
Esta fue la segunda mayor tragedia ferroviaria en España, que se produjo con el descarrilamiento en Angrois (A Coruña) de un tren de velocidad alta Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol, en la que fuentes oficiales situaron la cifra de muertos en 80 personas.
La primera tuvo lugar el 3 de enero de 1944 a la salida de la estación leonesa de Torre del Bierzo, y aunque el régimen franquista trató de silenciarla, se estima que hubo centenares de fallecidos, hasta 500 según algunas fuentes.
Aunque el tren de Angrois era un Alvia, de velocidad alta (pueden circular por encima de los 200 kilómetros por hora), ni la vía ni el propio tren son de alta velocidad (se considera así cuando se puede rodar por encima de los 250 kilómetros por hora).
Las cifras del INE reflejan además 14 muertos por descarrilamientos en 2016 y dos viajeros más fallecidos por este motivo en 2023. El año anterior murió también una persona empleada o contratista.
Aparte de estos, la estadística refleja ceros en el apartado de muertos por descarrilamientos año a año. EFECOM

