Los III Premios de la Academia de la Música volverán el 26 de mayo:"La música lo necesita"

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Javier Herrero.

Madrid, 8 ene (EFE).- Tras coronar a Arde Bogotá, Rozalén o Amaia en sus ediciones previas, los III Premios de la Academia de la Música volverán el próximo 26 de mayo para dejar atrás diferencias entre todos los sectores y géneros de esta industria y "hacer comunidad, como han hecho el cine o el teatro".

"Siempre hemos estado divididos y eso solo nos hace daño, porque tenemos tantas cosas que nos unen y tantos retos a los que enfrentarnos... Unidos somos más fuertes delante de las grandes compañías y plataformas, delante del ministerio y las consejerías", señala a EFE la artista Sole Giménez, máxima responsable del evento, en una entrevista en exclusiva.

El pasado mes de diciembre cumplió un año como la primera presidenta electa de la Academia de la Música de España (ACAMUS), organizadora de estos galardones que, frente "a otros intentos que no se consolidaron, pretenden quedarse porque la música necesita la academia y estos premios".

En primer lugar, como un medio para reivindicarse. Pese a que según algunos estudios el impacto directo en el PIB nacional está en torno a un 1,3 % o 1,4 %, con la música grabada y la música en directo en constante crecimiento en los últimos años, otros sectores culturales como el cine parecen tener mayor relevancia política, social y mediática.

"Yo tengo esa sensación. El PIB es espectacular, pero desde las instituciones la música popular se ha dejado en manos de la gran industria, aunque este ministerio parece querer hacer un camino inverso. Y también a nivel popular se cuestiona mucho la música, como que una película cuesta mucho hacerla, pero una canción no", lamenta.

Añade que la visibilización que comportan los premios, cuyo plazo de inscripción de candidaturas queda abierto ya hasta el próximo 2 de febrero, ayudaría a que la sociedad tomara conciencia de unos problemas que desconoce, como la creciente presencia de la inteligencia artificial o la escasa retribución económica desde las plataformas de "streaming".

"De 10.000 reproducciones es posible que cobres 1 euro, pero la gente cree que por pagar Spotify ya es bueno para los artistas", denuncia ante "la poca fuerza" que tienen por ejemplo para negociar contratos o reclamar una legislación "que tampoco toma cartas en el asunto con demasiada voluntad de más equilibrio".

No olvida el feminismo, en el que incidió en su discurso en la anterior gala: "Solo el 30 % (del mundo de la música) está integrado por mujeres". "Algo se mueve, pero llevo 43 años en esto y lo hace a cámara lenta, especialmente en algunos sectores como el de los músicos o los ingenieros de sonido y luces, los productores... En las escuelas para formarse para ello igual hay una chica entre 40 chicos y hay que ver las razones", reclama.

Frente al discurso de Rosalía, que en una reciente entrevista evitó definirse como feminista por no considerarse "moralmente lo suficientemente perfecta" como parte de un "ismo", Giménez tiene clara su posición.

"Es un debate distorsionado. El feminismo solo viene a defender los derechos y deberes de las mujeres, no hay más allá. No pretendemos ser perfectos. Quizás hablando con Rosalía sobre lo que es el feminismo, sí que se identificaría, como le pasaría a muchas chicas", reflexiona, especialmente sensible con "la cosificación" de las mujeres que a veces transmite la música.

Bajo su presidencia y con el apoyo de un equipo "comprometido" en el que "nadie gana ni un euro con esto", ya se vio un gran salto cualitativo y cuantitativo entre la primera edición de los premios y la segunda, aunque reconoce que aún hay mucho margen de maniobra y para ello pide el apoyo de todos los agentes, de los técnicos a las grandes estrellas.

"No queremos solo que la sociedad abrace estos premios, sino que la familia que formamos, aunque a veces no seamos conscientes, nos sintamos reflejados y representados. Que no quieran solo estar sino pertenecer a la Academia, que entiendan que así refuerzan la marca, la visibilidad y la fuerza del sector", subraya. "Tenemos que hacer el esfuerzo por hacer comunidad, como el cine o el teatro", añade.

Para Giménez el apoyo institucional es importante, tras la asistencia en 2025 del ministro de Cultura, Ernest Urtasun: "Lo vamos a invitar siempre, a él o a quien esté. Queremos tener ese apoyo porque queremos ser los premios de toda España y para ello lo necesitamos, que se vea lo que significa la industria musical". EFE