
Al comparar el actual entendimiento político entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras con el acuerdo alcanzado por José Luis Rodríguez Zapatero, José Montilla y Esquerra Republicana en 2009, Alejandro Fernández cuestionó el impacto que estos consensos tienen tanto para la comunidad autónoma como para el conjunto del país. Según publicó Europa Press, el dirigente del Partido Popular catalán afirmó que “Zapatero, Montilla y ERC pactaron un modelo de financiación 'singular' y que respetaría el 'principio de ordinalidad' ¿Os suena?”, contextualizando su descontento frente a la posibilidad de que el nuevo pacto reproduzca dinámicas similares a las del pasado.
De acuerdo con Europa Press, Fernández recurrió a la red social X este jueves para exponer sus críticas al nuevo modelo de financiación que presuntamente negocian el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras. En su mensaje, el político popular sostuvo que ambos líderes han acordado “su supervivencia”, resaltando que dicha negociación coloca en primer plano los intereses de ambos partidos en detrimento de los beneficios generales para la ciudadanía. “Sánchez y Junqueras han pactado su supervivencia como buenos trileros: malo para Cataluña y malo para toda España”, puntualizó Fernández, cuya intervención subrayó en varias oportunidades el posible carácter táctico del entendimiento alcanzado.
Según detalló la agencia Europa Press, el líder del PP catalán consideró que la historia de acuerdos “singulares” en materia de financiación autonómica se repite, y advirtió que las consecuencias pueden limitar tanto el desarrollo regional como el equilibrio presupuestario nacional. Fernández rememoró el modelo pactado en 2009, el cual prometía garantizar el “principio de ordinalidad”, aludiendo a que las comunidades que más aportan al sistema deberían recibir un trato justo respecto a los recursos públicos distribuidos. El dirigente aprovechó esta referencia para sugerir la existencia de similitudes entre los compromisos anteriores y los actuales, poniendo en cuestión la transparencia y el beneficio real de los acuerdos promovidos.
El medio Europa Press reportó que Alejandro Fernández empleó el término “trileros” para describir las actitudes de Sánchez y Junqueras en este episodio, con la intención de reflejar su percepción de opacidad y falta de claridad en la negociación. La elección de este término por parte del líder popular persigue enfatizar la idea de que ambos dirigentes habrían priorizado salidas políticas que aseguren su posición de poder en lugar de buscar soluciones equitativas para la financiación regional.
Durante su intervención en X, Fernández también criticó que el acuerdo para un nuevo modelo de financiación autonómica pueda responder más a equilibrios parlamentarios y necesidades coyunturales de las formaciones políticas que a una verdadera voluntad de reforma estructural que favorezca a todas las comunidades. Según recogió Europa Press, el dirigente del PP alertó sobre la posibilidad de que tales negociaciones generen agravios comparativos entre territorios y fragmenten la cohesión interregional.
El debate sobre la financiación autonómica ocupa desde hace años un lugar central en las relaciones entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. La referencia al acuerdo de 2009 permite a Fernández ubicar el reciente diálogo político en una secuencia histórica de compromisos que, a su juicio, no lograron responder a las demandas de equidad fiscal y distribución de recursos entre territorios.
Europa Press también informó que las palabras del jefe del PP catalán forman parte de una estrategia más general de la formación para visibilizar su desacuerdo con los pactos alcanzados entre el Ejecutivo y Esquerra Republicana, así como para advertir de posibles efectos negativos tanto en la autonomía catalana como en el equilibrio institucional del país. Esta crítica se inserta en un contexto político marcado por negociaciones sensibles sobre el diseño del sistema de financiación autonómica y por la influencia de estas decisiones en la estabilidad gubernamental a nivel nacional.
A través de su mensaje, Fernández acentuó además el papel central que ERC desempeña como socio parlamentario del Gobierno, implicando que los acuerdos alcanzados responden a una lógica de supervivencia política y de garantía de apoyos para la legislatura. Según la información de Europa Press, el líder popular sostiene que, lejos de beneficiar a Cataluña, el posible pacto amenaza con incrementar la división y la desigualdad dentro del sistema español.
El uso recurrente de las redes sociales por parte de Fernández refleja la importancia que los líderes regionales conceden a este tipo de plataformas para amplificar sus posicionamientos y trasladar sus mensajes de alerta ante movimientos que puedan afectar a la financiación y la gobernabilidad de sus comunidades.
La comparación con el acuerdo de 2009 permite, en el contexto señalado por Europa Press, trasladar a la opinión pública la visión popular sobre la repetición de estrategias de negociación similares y sobre la falta de garantías de que el nuevo modelo atienda las aspiraciones económicas de la sociedad catalana sin menoscabar el interés estatal. Fernández sitúa así su crítica dentro de un marco histórico de relación entre Ejecutivo central y partidos independentistas catalanes con fuerte énfasis en las implicaciones presupuestarias y políticas de los acuerdos de financiación.
El debate, reflejado en los mensajes recogidos por Europa Press, se mantiene en un momento en el que la reforma del sistema de financiación autonómica sigue como uno de los asuntos más controvertidos entre los diferentes actores políticos, tanto en el ámbito catalán como en el nacional.


