Miranda de Ebro (Burgos), 8 ene (EFE).- El Mirandés afronta el duelo del próximo sábado ante el Almería con la mirada puesta en un posible regreso a su estadio Anduva, un escenario que los jugadores consideran clave para intentar dar un giro a la situación negativa del equipo, colista de la categoría a mitad de campeonato.
Uno de los jugadores, el defensa central Iker Córdoba, ha subrayado este miércoles el valor del apoyo de la afición en un momento decisivo de la temporada, que se reforzaría con el regreso al estadio después de las obras realizadas y del 'exilio' en el campo del Alavés.
"La vuelta a casa con nuestra gente y el apoyo incondicional que nos da la afición sería muy importante para nosotros. Eso nos puede ayudar mucho de cara al partido", ha afirmado.
El defensor ha recordado que el equipo está centrado exclusivamente en preparar el encuentro y en sumar los tres puntos, al margen de factores externos, e insistido en la necesidad de competir con intensidad frente a un rival, el Almería, que aspira al ascenso.
A falta de un partido para cerrar la primera vuelta, Córdoba ha realizado un balance positivo de la evolución del grupo, que "ha dado un paso importante" desde que empezó la temporada
"Al principio éramos jugadores de muchos sitios diferentes y eso cuesta pero nos estamos conociendo y adaptando mejor. En la segunda vuelta eso se notará", ha argumentado.
Con siete puntos de desventaja respecto a los puestos que marcan la salvación, el central no ha eludido la exigencia del calendario, aunque ha transmitido un mensaje de calma porque "todos los partidos son finales".
"Todo empieza por cambiar la dinámica este sábado, sumando los tres puntos", ha remachado el jugador cedido por el Valencia. EFE
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