China limitará acceso a chips H200 de Nvidia a sus tecnológicas, según The Information

Funcionarios en Pekín han instruido a ciertas firmas nacionales a suspender solicitudes del procesador H200, medida orientada a controlar la adquisición de tecnología avanzada en medio de la tensión comercial y nuevos requisitos regulatorios impulsados por EE UU

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Autoridades reguladoras en China han estado evaluando la posibilidad de permitir solo un “acceso limitado” a los chips H200 de Nvidia, estableciendo requisitos formales para su adquisición por parte de empresas tecnológicas nacionales. Este enfoque implica que las compañías interesadas tendrían que justificar su solicitud, explicando por qué proveedores chinos no atenderían satisfactoriamente sus necesidades, según informó The Information. Esta medida surge justo cuando el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, sostenía que el interés de clientes chinos por los procesadores H200 es “bastante alto”. El medio The Information detalló que las instrucciones del gobierno de Pekín buscan frenar nuevas solicitudes para la compra de estos circuitos electrónicos, restringiendo el acceso a tecnología puntera en plena tensión comercial con Estados Unidos.

El anuncio de The Information ocurre pocos días después de la intervención de Jensen Huang durante la Feria de Electrónica de Consumo (CES) en Las Vegas. El martes, Huang informó a medios de comunicación que la compañía ya había iniciado envíos de los procesadores H200 y que estaba en proceso de finalizar los detalles para las correspondientes licencias exigidas por las autoridades estadounidenses. “Hemos puesto en marcha nuestra cadena de suministro y los H200 ya están saliendo de la línea de producción”, afirmó el directivo, de acuerdo con declaraciones recogidas por el Wall Street Journal, y añadió: “Estamos ultimando los detalles de las licencias con el gobierno estadounidense”.

Nvidia contempla el mercado chino como un segmento estratégico, con un potencial de 50.000 millones de dólares anuales en ventas para este tipo de productos, según consignó el propio Huang citado por EFECOM. La restricción oficial china no sorprende dentro del sector, ya que el Financial Times había anticipado en diciembre que el gobierno de Pekín preparaba medidas para limitar la compra de estos chips a pesar de la decisión reciente de la administración estadounidense sobre las exportaciones. En ese momento, el presidente Donald Trump había modificado la política sobre la venta de tecnología avanzada de Estados Unidos a China, autorizando la exportación de los H200 bajo la condición de que Nvidia pague el 25% de esas ventas al gobierno estadounidense, según reportó EFECOM.

La política de restricciones industriales de China se inscribe dentro de los esfuerzos de las autoridades para evitar una dependencia excesiva del hardware y software estadounidense en su ecosistema tecnológico, mientras sigue vigente la disputa comercial entre ambos países. Los medios citaron a personas familiarizadas con la directiva de Pekín, quienes señalaron que las autoridades solicitaron a varias empresas tecnológicas chinas que suspendan temporalmente las solicitudes de adquisición de chips H200, mientras se establecen nuevos marcos regulatorios para su adquisición y uso. The Information subrayó que estas decisiones se producen en un contexto donde Nvidia todavía no puede vender libremente sus chips más avanzados al mercado chino por las restricciones arancelarias y regulatorias anteriores de la administración Trump.

Las discusiones dentro de los reguladores chinos han incluido escenarios en los que las empresas nacionales deseen importar procesadores H200, pero deban presentar solicitudes explicando la falta de provisión interna. El Financial Times había apuntado que los reguladores consideran cuidadosamente cada solicitud para proteger intereses tecnológicos estratégicos y favorecer el desarrollo de capacidades domésticas en el sector de la inteligencia artificial.

Nvidia ha desplegado una estrategia cautelosa frente al mercado chino, con el objetivo de cumplir tanto con los requisitos de exportación estadounidenses como con las demandas regulatorias de Pekín. Según The Information, esta incertidumbre regulatoria afecta a las perspectivas de ventas del H200 en China, pese a la alta demanda anticipada por los líderes empresariales del sector.

Las órdenes del gobierno chino y la reacción de Estados Unidos ilustran la complejidad de las relaciones comerciales actuales entre las dos potencias, enmarcadas en una competencia tecnológica que involucra tanto controles a la exportación como políticas internas de restricción y sustitución de importaciones. Analistas consultados por los medios mencionados sugieren que el impacto de las restricciones podría ralentizar la penetración de los chips H200 en China, mientras se redefine el acceso a componentes críticos para la inteligencia artificial.

Las últimas medidas regulatorias confirman la tendencia de ambos gobiernos a condicionar y supervisar la transferencia de tecnologías de alto valor estratégico. EFECOM recordó que el reciente levantamiento de la prohibición de exportar el H200 fue acompañado de la exigencia del pago de un porcentaje de las ventas al Tesoro de Estados Unidos, modificando el panorama para empresas como Nvidia que ven en China una oportunidad significativa de negocio, pero enfrentan incertidumbre por las regulaciones en evolución tanto en Pekín como en Washington.

En paralelo, la industria tecnológica internacional observa los movimientos del gobierno chino y la administración estadounidense para ajustar sus operaciones ante nuevos requisitos legales y regulatorios sobre la exportación de tecnologías avanzadas. La posibilidad de que China imponga límites estrictos a la compra de los chips H200 presenta un desafío para firmas internacionales que operan en ese país y para proveedores locales que buscan acceder a capacidades de inteligencia artificial de última generación, reportó The Information.

Las declaraciones públicas, tanto de funcionarios del gobierno chino como de ejecutivos de Nvidia, muestran la tensión subyacente en la disputa comercial y tecnológica. El futuro acceso al chip H200 dependerá de las siguientes negociaciones regulatorias y de la evolución de las políticas comerciales entre China y Estados Unidos.