Londres, 7 ene (EFE).- El Wolverhampton Wanderers sumó por segunda jornada consecutiva al lograr este miércoles un empate 1-1 contra un Everton que acabó el partido con nueve jugadores por las expulsiones de Michael Keane y Jack Grealish.
Los 'Toffees' se las prometían muy felices contra el colista al ponerse por delante en la primer parte cuando Keane desvió un remate a portería de Tim Iroegbunam. El central puso el pie en el lugar correcto y desvió la pelota directa a la escuadra y adelantó al Everton contra un Wolves que solo tiene seis puntos en esta Premier, pero al que la victoria de la jornada pasada contra el West Ham parece haber levantado el ánimo.
Porque en la segunda mitad, fueron capaces de empatar cuando Jorgen Strand Larsen, uno de los jugadores que posiblemente salgan del equipo en este mercado invernal, creó un pase entre los centrales que Matheus Mane controló con el exterior del pie para después poner el balón lejos del alcance de Jordan Pickford.
Ese empate descarriló al Everton, que sufrió dos expulsiones en el tramo final, la primera, de Keane, por tirar del pelo a Tolu Arokodare, y la segunda, de Grealish, por una doble amarilla en apenas tres minutos.
Pese a jugar el tiempo de descuento con dos hombres más, el Wolves, que estuvo cerca de llevarse la victoria en una disparo de Hugo Bueno que desvió Pickford, se tuvo que conformar con un empate que le sirve de poco. Los Wolves siguen colistas con siete puntos, a catorce de la salvación, en tanto que el Eveton está decimosegundo con 29 unidades. EFE

