El Gobierno insta a Sumar a seguir su hoja de ruta progresista y evitar la llegada de PP y Vox

Pilar Alegría enfatiza la necesidad de mantener acuerdos internos en la coalición tras las demandas de Sumar por cambios profundos, subrayando el beneficio colectivo y advirtiendo sobre las consecuencias de una posible alianza opositora en distintos territorios

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La posibilidad de que una alianza entre el Partido Popular (PP) y Vox llegue a ocupar posiciones de poder en múltiples municipios y comunidades autónomas ha generado preocupación en el seno del Gobierno, que ve en esa eventualidad un riesgo para los derechos consolidados en los últimos años. Según consignó el medio, la portavoz del Ejecutivo, Pilar Alegría, advirtió sobre las consecuencias que podría tener para los ciudadanos un cambio en las correlaciones de fuerzas, instando a las formaciones progresistas a fortalecer la cohesión interna para evitar retrocesos sociales.

De acuerdo con lo publicado, la ministra Alegría respondió a las críticas y exigencias de Sumar —el socio minoritario dentro de la coalición— durante la tradicional rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la última que protagoniza antes de dejar temporalmente el cargo para presentarse como candidata en las elecciones autonómicas de Aragón previstas para el 8 de febrero. En este contexto, la vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, demandó una reunión urgente de la coalición, reclamando una reactivación de la labor gubernamental tras recientes casos que involucran al entorno del PSOE en situaciones de acoso y corrupción.

El medio reportó que Pilar Alegría hizo hincapié en que, a pesar de las diferencias y demandas públicas, el Gobierno comparte una hoja de ruta orientada al progreso y que resulta esencial mantener la senda de políticas que han supuesto avances para los ciudadanos. “Compartimos una hoja de ruta, seguir progresando y haciendo avanzar a este país”, expresó Alegría cuando fue interrogada sobre la petición de Sumar de introducir reformas profundas ante lo que denuncian como una “parálisis” del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Según detalló la fuente, el Ejecutivo destaca la importancia de que Sumar y el PSOE continúen trabajando conjuntamente y respalda la presión para aprobar nuevas normas y medidas beneficiosas para la sociedad, tal como lo demanda el bloque progresista. Alegría subrayó que la colaboración de ambas formaciones permitirá evitar un giro político hacia la derecha, representada por una posible alianza entre los partidos conservadores PP y Vox, a quienes atribuye la intención de revertir derechos obtenidos, especialmente en municipios y comunidades donde ya han alcanzado acuerdos de gobierno.

En cuanto a la exigencia de Sumar a raíz de los casos de corrupción y acoso señalados, la portavoz socialista manifestó el respeto del Gobierno hacia la pluralidad de opiniones y reivindicaciones de sus socios de coalición. No obstante, reiteró la necesidad de que el Ejecutivo permanezca centrado en su programa común, con el objetivo de que las iniciativas legislativas y políticas que benefician al conjunto de los ciudadanos logren prosperar.

El medio enfatizó que Pilar Alegría plantea la unidad como la vía principal para salvaguardar los progresos alcanzados bajo el actual pacto de coalición, mencionando el riesgo de desunión como un elemento que podría abrir el paso a un reemplazo institucional por parte de la derecha y la ultraderecha. La portavoz, en sus declaraciones, enlazó directamente la estabilidad interna de la coalición con los intereses sociales del país, señalando que la fragmentación podría debilitar la capacidad del Ejecutivo para responder a las necesidades ciudadanas.

Por último, la salida temporal de Alegría del Gobierno para afrontar el desafío electoral en Aragón imprime un matiz de transición dentro del propio gabinete. Según mencionó el medio, este hecho se produce en un contexto de demandas cruzadas entre los aliados de la coalición, quienes buscan, según sus propios posicionamientos, garantizar tanto la continuidad de las políticas progresistas como la confianza pública en el Ejecutivo tras los recientes escándalos.