Madrid, 24 abr (EFE).- La directora Marta Pazos estrena en el teatro madrileño María Guerrero 'Orlando', una reflexión sobre la identidad y la fluidez de género o la desigualdad, además de ser una historia atemporal que celebra la vida, desafía las normas y reivindica la libertad con un aire operístico y estética 'queer'.
"Same person. No difference at all. Just a different sex" -La misma persona. No hay ninguna diferencia. Sólo un sexo diferente-, así retrataba Virginia Woolf a su Orlando, protagonista de su trasgresora novela homónima que, bajo la dirección de Marta Pazos y dramaturgia conjunta de la creadora gallega y Gabriel Calderón, se estrenará el 25 de abril y estará en escena hasta el 8 de junio.
Woolf, figura clave del feminismo internacional y una de las mentes más brillantes y revolucionarias del siglo XX, "escribe esta refinada parodia del género biográfico y sátira brutal del sexismo en 1928 y su protagonista se convierte en uno de los personajes de ficción más icónicos y deslumbrantes de la literatura", ha recordado este jueves Marta Pazos.
"El tema de la identidad es uno de mis ejes de mi trayectoria", ha recordado Pazos quien ha señalado que ha abordado esta pieza, de estética 'queer' y que roza lo operístico, "desde la intuición".
La historia nos presenta a Orlando, un joven aristócrata inglés del siglo XVI que amanece convertido en mujer y que vive más de 400 años sin envejecer más de 36.
Una reflexión a través de los siglos, sobre la identidad, los roles de género, el poder y el amor, que le llevará a enamorarse trágicamente de una princesa rusa en el reinado de Jacobo I o a amar indistintamente a hombres y a mujeres en el siglo XVIII.
La novela plantea, entre miles de propuestas, "la relatividad del tiempo y del género", ha señalado Gabriel Calderón que destaca que Orlando vive 300 años y se pasea femeninamente cuando es hombre y ataca con poses masculinas su condición de mujer.
Once intérpretes dan vida sobre las tablas a la historia de Virginia Woolf y han colaborado en la creación del espectáculo. "Casi todos los actores llegaron al ensayo sin conocer qué personaje iban a interpretar", cuenta Pazos.
Laia Manzanares interpreta al personaje protagonista de esta historia. "Orlando es una persona que experimenta la experiencia de vivir en diversas épocas y desde ambos géneros para confirmarnos que el género es un constructo que afecta a cómo nos relacionamos en y con el mundo pero no cómo nos sentimos", ha señalado Manzanares.
En este nuevo montaje, Pazos investiga y explora los límites de la escena fusionando diferentes lenguajes artísticos y estéticos para ofrecer una experiencia que trasciende el tiempo y el espacio, "un éxtasis de la vida".
Estamos en el salón de baile de la mansión de Orlando. Un espacio diáfano presidido por una imponente escenografía barroca verde, con paredes ricamente decoradas y cinco puertas.
Los personajes saldrán y entrarán en escena por las puertas de este lugar libre a la imaginación diseñado por Blanco Añón, que hará las veces del interior del palacio, de sus jardines, de la corte inglesa o de Turquía.
Marta Pazos ha imaginado este espacio escénico como una metáfora del cuerpo. "El cuerpo como castillo, el cuerpo como jardín, el cuerpo como laberinto, el cuerpo como un roble, el cuerpo como teatro". EFE

