León, 9 abr (EFE).- El entrenador del Abanca Ademar, Daniel Gordo, ha reconocido a EFE que la victoria (30-33) ante el Cangas Frigoríficos del Morrazo en la tercera eliminatoria que otorgaba plaza para la final a ocho del mes de junio en Irún tiene "un sabor agridulce".
Para el técnico vallisoletano, pese a la importancia del triunfo, que permite a los ademaristas volver a disputar la fase final copera tras caer, precisamente ante este mismo rival la campaña pasada, queda ensombrecida por la lesión en la rodilla, que apunta a ser de gravedad, del lateral leonés Álex Lodos.
"En el vestuario casi no hubo celebraciones a pesar de que para el equipo y la afición es muy importante jugar una fase final, pero Álex no se lo merece, ningún jugador tendría que pasar por el trance de una lesión, pero él menos", en alusión a las dos intervenciones quirúrgicas sufridas en ambas rodillas y que le mantuvieron durante muchos meses las últimas campañas alejado de la actividad.
Gordo recalcó la complejidad del enfrentamiento copero, pese a que su equipo ya había vencido en cuatro ocasiones con anterioridad en la actual temporada a los gallegos, entre los amistosos y el doble duelo en liga.
"Ambos equipos se dejaron hasta la última gota de sudor en la pista, tuvimos parciales muy positivos -Ademar llegó a ir ganando de seis goles en la primera parte y cinco en la segunda-, pero ellos siempre se reenganchaban y al final decidí jugar con dos centrales y esa propuesta valió para acabar ganando precisamente con un tanto de Rodrigo -Pérez Arce- que ya fue determinante", sentenció. EFE
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