Logroño, 3 abr (EFE).- Solo la mitad de los menores reconoce como publicidad los anuncios que recibe a través del teléfono móvil, según una investigación que ha analizado la percepción y el impacto de esos contenidos en niños y adolescentes de España.
Esta investigación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) revela una limitada capacidad de los menores para identificar mensajes publicitarios en entornos digitales, donde la publicidad se integra cada vez más en el entretenimiento; y urge a fortalecer la alfabetización mediática y publicitaria.
El estudio, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha contado con la participación de 1.070 niños de entre 10 y 14 años, ha detallado este jueves UNIR en una nota.
Indica que, en un 60,2 % de los casos, los menores reconocen que la publicidad móvil es la que mejor se adapta a sus intereses personales; mientras que un 63,7 % afirma que su naturaleza intrusiva les genera rechazo.
El trabajo permite conocer no solo la alfabetización de los menores respecto a la publicidad que reciben en sus teléfonos, sino, de forma novedosa, cómo interaccionan e interpretan los anuncios, a través de ejemplos y casos concretos que los participantes pudieron visualizar en directo.
"Esta distinción es crucial en la investigación sobre alfabetización publicitaria en menores, ya que un alto conocimiento disposicional, es decir lo que el niño sabe sobre la publicidad, no siempre garantiza que sea capaz de identificar y resistir la persuasión publicitaria en situaciones reales", según una de las investigadoras principales del estudio, Erika Fernández, de UNIR.
Otra de las investigadoras principales del informe, Beatriz Feijoo, de la Universidad Villanueva, ha añadido que, "aunque los menores reconocen que la publicidad móvil es la que mejor se adapta a sus intereses personales, confían más en medios tradicionales como la televisión y la publicidad en la calle", lo que sugiere "una percepción más crítica hacia los contenidos digitales".
Los menores manifiestan una desconfianza sobre la autenticidad de los mensajes de los influyentes, ya que consideran que a menudo exageran los beneficios de los productos, precisa la investigación, que añade que, aunque no les molesta el contenido promocional que difunden, creen que debería estar más clara la intencionalidad persuasiva del contenido.
Además, existe una desconfianza generalizada al compartir datos personales con marcas, pero la promesa de beneficios inmediatos motiva a algunos a hacerlo.
Se ha detectado que hay una falta de comprensión sobre el uso de los datos y los derechos de privacidad, lo que subraya la necesidad de mejorar la alfabetización digital. EFE

