Vitoria, 3 abr (EFE).- El entrenador del Baskonia, Pablo Laso, indicó este jueves que están obligados a ofrecer su “mejor versión” ante el Asvel Villeurbanne y lo tildó de “oportunidad ante un rival directo”, aunque ya no puedan acceder a la siguiente fase.
“Es el último partido en casa en Euroliga y tenemos que jugar al máximo”, expresó el vitoriano en rueda de prensa, que avisó sobre el cambio del conjunto galo en la segunda vuelta.
“Ahora dependen más de su línea exterior. Generan para ellos y para sus tiradores y estamos obligados a hacer una buena defensa de equipo”, analizó el baskonista.
Respecto a su equipo, mostró su preocupación con el porcentaje en los tiros libres y dijo que tiene que estar por encima del 75 % o el 80 %, algo que no ha cumplido en sus últimos duelos.
No ocultó su sorpresa respecto al mal primer tiempo que jugó su equipo ante el Breogán la pasada jornada, tras analizarlo. “Fue malo a nivel físico y mental”, consideró y subrayó que les costó entrar en el partido.
En este sentido, incidió en que tienen que tener claros los objetivos en este final de temporada. Añadió que sus jugadores tuvieron un problema de falta de concentración ante los gallegos y preguntado la desobediencia de algunos hombres a la hora de cumplir con sus directrices, desveló que le ha pasado “muchas veces” durante su carrera, pero no se frustra por ello.
“El entrenador tiene que darle la vuelta”, manifestó el vitoriano, consciente de que “todos los jugadores son diferentes y el entrenador tiene que ensamblarlos”.
“Siempre es difícil ensamblar el equipo. Es un equipo muy joven, en crecimiento y tengo que valorar muchas cosas”, argumentó el técnico baskonista, que matizó que no ve dos caras de los equipo en casa y lejos de ella.
“No me importante tanto la puesta en escena si luego el equipo es capaz de terminar bien, de ahí la importancia del sexto hombre, aunque me gustaría que jugáramos bien los 40 minutos”, expuso. EFE
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