Valladolid, 31 mar (EFE).- El Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV) ha ensayado con éxito en un paciente la sustitución de una prótesis aórtica mecánica sin necesidad de recurrir a una intervención quirúrgica 'a corazón abierto', a través de una técnica de cateterismo sobre la piel que reduce riesgos y cirugías exigentes.
Se trata de la implantación de una prótesis percutánea, denominada TAVI por sus siglas en inglés (Transcatheter Aortic Valve Implantation), "de una forma mínimamente invasiva", ha precisado el doctor que ha dirigido en Valladolid, de manera programada y pionera, la sustitución mediante cateterismo de prótesis aórticas mecánicas.
De esta manera se evita una segunda intervención, 'a corazón abierto', ha subrayado.
Esta sustitución de una prótesis aórtica, sin cirugía, ha sido practicada recientemente en un paciente de 76 años a quien en 2003 se le había implantado un tubo para reemplazar su aorta, además de una prótesis para sustituir la válvula deficiente.
Este año (2025), tras presentar dificultades respiratorias, se comprobó que esa prótesis no funcionaba de forma correcta después de más de veinte años, por lo que fue sometido en el HCUV a una sustitución mediante la técnica de cateterismo.
En esta técnica pionera, desarrollada en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III, ya se han interesado algunos hospitales extranjeros, ha explicado por su parte el director gerente del HCUV, José Antonio Arranz, quien ha subrayado la importancia de un avance que se ha producido dentro de la sanidad pública.
La estenosis aórtica o estrechamiento de la salida del ventrículo izquierdo del corazón es una enfermedad "frecuente, grave pero que tiene solución", muy extendida en el caso de Castilla y León debido al elevado índice de población envejecida existente en la comunidad autónoma.
"Si no se interviene, la esperanza de vida oscila entre los tres y cinco años y, si se hace, después de quince años sobrevive el 90 por ciento de los pacientes que se han sometido a ella", ha precisado el director-gerente.
Las operaciones 'a corazón abierto', ha recordado, exigen abrir el tórax, parar el corazón (muerte cardiaca), abrirlo, sustituir la válvula dañada, volver a cerrar y resucitarlo, en un proceso que suele durar unas cinco o seis horas y tienen un postoperatorio muy complicado, ha añadido.
Todo eso se puede evitar ya con esta técnica pionera abanderada desde la Sanidad de castilla y León a través del HCUV.
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