Iberdrola España defiende un análisis "sosegado" de no cometer errores sobre las nucleares

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Madrid, 31 mar (EFECOM).- El consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, ve "importante" que se haga un análisis "abierto, claro, transparente, sosegado, de cara a futuro, de no cometer errores" sobre el cierre nuclear en el país, una tecnología que, al coste de instalación, vale unos 30.000 millones de euros.

"Si nos arrepentimos, nos va a costar más", ha dicho Ruiz-Tagle este lunes en el foro 'Wake Up, Spain!', que organizan El Español, Invertia y Disruptores, donde ha hablado, además, de fiscalidad energética y ha defendido que "no tiene sentido" la cantidad de impuestos que soporta la electricidad en relación con su alternativa, el gas natural.

Sobre el calendario que prevé que el cierre nuclear en España se realice de forma escalonada entre 2027 y 2035, ha recordado que los plazos se establecieron en 2019, a raíz del acuerdo entre la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) y las empresas propietarias de las plantas.

En concreto, el apagón comenzará con la central de Almaraz (Cáceres). Para su primer reactor, que comenzó a funcionar en 1981, la fecha fijada es 2027, mientras que para el segundo, 2028.

Ruiz-Tagle ha incidido en que "han pasado cosas" desde que se pactó el calendario, como la pandemia, la invasión rusa de Ucrania y unas elecciones en EE.UU. que han cambiado el orden geopolítico. De ahí que "lo razonable" sea volver a sentarse a conversar.

"Hay una cosa clara, el acuerdo que está firmado, está firmado y el cierre comienza en 2027 con Almaraz. Si se quiere revertir, estamos aún a tiempo", ha indicado el consejero delegado de Iberdrola España. Precisamente, la multinacional española, Endesa y Naturgy son las dueñas de la instalación extremeña.

También se ha pronunciado acerca de la fiscalidad en el ámbito de la energía, y ha asegurado que cada impuesto "tiene su sentido en el momento en que se aplica y por unas determinadas circunstancias".

Sin embargo, cuando "se van quedando permanentemente y empiezan a ser progresivos y sobre ellos se aplican otros", es donde comienzan a surgir problemas y pérdida de competitividad.

"La mayor carga impositiva la tiene el tabaco; la segunda, las bebidas alcohólicas, y la tercera, la electricidad", ha subrayado Ruiz-Tagle, y se ha remitido al 'Clean Industrial Deal' europeo, que invita a una "simplificación fiscal para ganar competitividad y no convertir a las energías renovables en una gran caja recaudadora de impuestos". EFECOM