Óscar Maya Belchí
Madrid, 22 mar (EFE).- Mario de Luis ha pasado en seis meses de ser el cuarto portero del Real Madrid Castilla, al no encontrar una salida satisfactoria en verano, a hacerse con la titularidad y debutar con la selección española sub-21. Un proceso en el que además, fuera del césped, tuvo que lidiar con la pérdida de su padre, figura clave en su trayectoria, con la que analizaba todos sus partidos, y quien tenía el sueño de que jugará en el Real Madrid.
El guardameta lo cumplió, llegando a la cantera en 2010. Incluso fue convocado a partidos del primer equipo. Como la pasada temporada, el clásico ante el FC Barcelona en el Santiago Bernabéu. “Mario de Luis” sonó en la megafonía del escudo y su cara fue protagonista en el videomarcador 360º. Y su padre lo disfrutó “como un niño pequeño”.
El dolor por la pérdida de su padre a finales de 2024 le hizo relativizar su ostracismo en el terreno de juego. Un golpe de madurez para un portero que a sus 22 años siempre ha estado dispuesto a cambiar y luchar por crecer bajo los palos. Rayo Vallecano, Real Avilés, Xerez Deportivo…
Un cambio que probablemente vivirá también el próximo verano, ya que su contrato expira el 30 de junio de 2025. Su etapa en el RM Castilla se acabará y con Thibaut Courtois y Andriy Lunin en la portería del primer equipo, el tapón está claro. Al guardameta le tocará hacer las maletas con el objetivo de jugar en Primera División.
Una situación contractual que fue clave en el poco protagonismo durante el comienzo de la temporada, en el que la gran apuesta del club en portería era Fran González. Por esto, Lucas Cañizares se marchó en busca de minutos y a Mario de Luis le invitaron a hacer lo mismo, pero no encontró un destino que le convenciera y se quedó para luchar por el puesto.
Así hasta 258 días en los que fue suplente. Situación que cambió este 2025, un 31 de enero en el que Raúl González Blanco, entrenador del RM Castilla, le dio la titularidad. El ahora técnico no atiende a duraciones de contrato. Mario le convenció en Valdebebas y se convirtió en su portero.
Desde entonces, ocho partidos invicto, siete con el RM Castilla y el del viernes con España sub-21, en los que ha concedido cinco goles y no ha encajado en cuatro de ellos.
En 2023, cuando Mario de Luis era el titular indiscutible de un Real Madrid Castilla que se quedó a las puertas de ascender a Segunda División, su nombre estaba en la prelista de Santi Denia para el Europeo sub-21. Sin embargo, antes de comenzar las eliminatorias por el ascenso, se rompió el peroné.
Dura lesión que le dejó sin cumplir dos grandes objetivos: subir con el RM Castilla y volver a la selección española, con la que disputó un partido el 26 de febrero de 2020, en categoría sub-18.
Desde entonces, hizo una promesa a su familia y entorno. Volver a ser convocado. Y lo consiguió en este parón de marzo en el que Santi Denia le quiso ver de cerca. Como tercer guardameta por detrás de los fijos Alejando Iturbe y Pablo Cuñat, pero con ganas de probar a un portero que es del gusto del técnico.
Buena salida de balón con los pies, atrevido, ágil y bueno en el mano a mano; características similares a las que reunía el portero titular de la selección olímpica que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de París 2024 y fue subcampeona del Europeo sub-21 en 2023: Arnau Tenas.
Y Mario de Luis, además de volver a una convocatoria, disputó 45 minutos en Lorca (Murcia) ante República Checa, en los que firmó una buena parada a un disparo lejano de los visitantes.
Culminó así su promesa mientras afronta un tramo final de temporada clave antes de firmar un nuevo contrato, que todo indica será lejos del Real Madrid. EFE

