Barcelona, 12 mar (EFE).- Un estudio del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) describe el papel fundamental de los macrófagos en la regeneración intestinal después de lesiones producidas, por ejemplo, por la radioterapia o por la enfermedad inflamatoria intestinal.
Este estudio, que ha sido liderado por el doctor Jordi Guiu, del grupo de plasticidad celular y regeneración del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), ha sido publicado en la revista científica Gastroenterology.
Los resultados obtenidos en el estudio abren la puerta a terapias basadas en estas células, los macrófagos, para tratar los efectos adversos de la radiación y mejorar la enfermedad inflamatoria intestinal.
Este mecanismo podría ser clave, tanto para los pacientes que padecen efectos secundarios de la radioterapia abdominal, como para aquéllos con enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
La investigación realizada revela que los macrófagos dirigen la regeneración intestinal interactuando con las células epiteliales del intestino.
Tradicionalmente, los macrófagos han sido estudiados por sus funciones en la defensa inmunológica y la eliminación de células muertas.
Sin embargo, este estudio revela que los macrófagos también desempeñan un papel activo en la regeneración intestinal, al iniciar "un diálogo" con las células madre intestinales para activar el programa de regeneración después de una lesión.
Según explica el investigador predoctoral del Idibell que firma el estudio, Ilias Moraitis, "en respuesta al daño, los macrófagos se convierten en una verdadera industria farmacéutica que produce moléculas esenciales para estimular la regeneración del tejido intestinal".
Este descubrimiento puede tener implicaciones importantes para pacientes que padecen enfermedades inflamatorias intestinales o efectos secundarios de la radioterapia, condiciones en las que la regeneración intestinal es esencial para evitar complicaciones graves como sangrados, problemas de absorción o úlcera intestinal.
En los últimos años, los avances en oncología han mejorado la supervivencia de pacientes con cáncer. Sin embargo, la quimioterapia y la radioterapia, a pesar de ser tratamientos efectivos en contra del cáncer, pueden afectar también al tejido sano, provocando efectos adversos como la inflamación y la destrucción del epitelio intestinal.
Estos efectos secundarios pueden verse también en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, donde la inflamación crónica daña el tejido intestinal y compromete su capacidad de regeneración.
Dada la importancia de los macrófagos en este proceso, este estudio abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a estimular su acción y mejorar la recuperación del tejido intestinal.
El doctor Jordi Guiu explica que hasta ahora sólo se hacían tratamientos paliativos para estos daños, pero las terapias regenerativas basadas en la potenciación de los macrófagos "podrían convertirse en nuevas inmunoterapias para tratar estas patologías de manera más efectiva y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes".
El Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) es un centro creado en 2004 y está participado por el Hospital Universitario de Bellvitge -l'Hospitalet de Llobregat (Barcelona)-, el Hospital de Viladecans (Barcelona), el Instituto Catalán de Oncología, la Universidad de Barcelona y el Ayuntamiento de l'Hospitalet de Llobregat. EFE

