Barcelona, 10 mar. (EFE).- La Fiscalía pide 22 años de prisión para una mujer acusada de asesinar a su pareja tras una discusión en el bar que ambos regentaban en 2023, al que apuñaló por la espalda y esperó más de media hora para llamar a Emergencias, si bien la defensa sostiene que intentó repeler una agresión machista.
En un juicio con jurado popular que ha comenzado este lunes, donde únicamente se ha llevado a cabo la lectura de los escritos de acusación y defensa, el Ministerio Público solicita para ella un total de 22 años de prisión por asesinato con alevosía y que indemnice a la familia del fallecido con 260.000 euros.
La acusación particular, ejercida por la familia de la víctima, solicita 25 años de prisión, mientras que la defensa pide la absolución, puesto que sostiene que ella intentaba repeler un fuerte ataque machista por parte del fallecido.
Según el escrito de acusación del fiscal, el 10 de julio de 2023 la acusada y su pareja mantuvieron una fuerte discusión en el bar que regentaban en Calella (Barcelona), que desembocó en una pelea.
El Ministerio Público detalla que, en un momento determinado, la mujer cogió un cuchillo de cocina de grandes dimensiones y se lo clavó al hombre en la espalda, tras lo que cayó malherido al suelo; desde ese momento hasta que la procesada avisó a los servicios de emergencias pasaron al menos 32 minutos.
Además, prosigue el escrito, los sanitarios, que se encontraron al hombre agonizando, no consiguieron estabilizarlo y finalmente acabó muriendo por un choque hemorrágico como consecuencia de la perforación de las vísceras torácicas.
Por su parte, la defensa ha pedido la absolución al considerar que su representada actuó en todo momento en legítima defensa, al intentar repeler un ataque machista por parte del hombre fallecido, en un contexto donde ambos habían ingerido gran cantidad de alcohol.
Según el escrito presentado por su abogado, el hombre "le propinó una enorme bofetada" a ella, y luego la arrastró y la insultó "de todos los medios posibles", hasta el punto de que presuntamente llegó a acercar su cara al fogón de gas de la cocina.
Además, el letrado de la mujer ha asegurado que era ella víctima de violencia machista y que "había puesto innumerables denuncias" ante Mossos y el juzgado.
Una versión opuesta a la de la acusación particular, que ha explicado que la mujer, que sometía a "maltrato habitual" al hombre, le atacó con una gran violencia y comenzó a romper todo aquello que tenía a su alcance, hasta que supuestamente le dijo que le iba a matar.
Según la versión de la familia, en un momento determinado la mujer no solo no le auxilió, sino que mientras agonizaba en el suelo grabó vídeos "burlándose de él".
El juicio continuará mañana martes, donde tras las alegaciones previas de las partes está previsto que declare la acusada. EFE
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