La directora Alondra de la Parra entrelaza el sonido de Prokofiev o Brahms con la mímica

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Madrid, 26 feb (EFE).- Alondra de la Parra dirigirá este fin de semana a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid para entretejer la música de Prokofiev o Brams con un espectáculo de mímica circense, un "complemento perfecto", asegura, con el que persigue que "todo el mundo se sienta invitado a escuchar música sinfónica".

"El clown habita en el silencio y nosotros ponemos piezas que podrían estar en un programa por sí solas, pero que acompañadas de este viaje escénico transportan al espectador a imágenes, personajes, paisajes, sentimientos, ideas, que hacen volar su imaginación", ha explicado De la Parra a EFE sobre 'The Silence of Sound', que se verá este fin de semana en Teatros del Canal.

Nacida en Nueva York en 1980 y de nacionalidad mexicana, ha dirigido las orquestas más renombradas del mundo, como la Orchestre de Paris, la London Philharmonic Orchestra, Tonhalle-Orchester Zürich, WDR Symphony Orchestra, Le Verbier Festival Orchestra (VFO), the BBC Philharmonic, la Rundfunk-Sinfonieorchester de Berlín y L’Orchestra – Accademia Nazionale di Santa Cecilia.

Ahora, la directora de orquesta está al frente de la Orcam, que dirige desde el pasado septiembre, y que desde entonces tiene un 30 % más de abonados. "Creo que estamos consiguiendo una audiencia más joven en respuesta a proyectos como este", remarca.

Su intención es que el público salga del espectáculo que ofrece en Madrid los días 28 de febrero y 1 y 2 de marzo "enloquecida" con el repertorio propuesto, en el que también se incluyen piezas de Debussy o Bela Bartók, y con ganas de acudir a más conciertos de música clásica aunque no tengan elementos visuales externos como los que representa Chula the Clown.

"La música sinfónica es para absolutamente todo el mundo, lo he podido comprobar. Por ejemplo, en México, donde tenemos un audiencia gigantesca, he tenido conciertos ante decenas de miles de personas de todo tipo, sin ninguna distinción", asegura.

Así, cree que la supuesta lejanía de la música clásica del gran público tiene que ver más con la manera en la que se presenta, o con el hecho de si los precios son accesibles.

"Hacer sentir a la gente bienvenida, invitada, es en mi opinión lo que tenemos que seguir trabajando y es lo que yo me he enfocado", remarca De la Parra, para quien "una vez que estás sentado en una sala de conciertos, se te eriza la piel, te conmueves, sale una lágrima. Solo somos seres humanos", subraya.

'The Silence of Sound', con una duración de una hora y quince minutos, muestra que las obras sinfónicas tienen la facultad de hacer imaginar y percibir un sinfín de historias, en las que quien escucha participa con su propia experiencia personal, y termina siendo también conarrador.

La protagonista comienza su historia atraída por las maderas, instrumentos de viento que vuelan como pájaros. Esta relación la lleva, a través de emociones extremas, a otro momento de su vida: las cuerdas, la sección más grande de la orquesta, que aparece como un mar inmenso.

Después, surgen otras pasiones y emergen personajes que manifiestan su carácter a través de sus propios sonidos. El violonchelo, con dulzura, la conduce hasta un amor romántico, sereno y confiable. Un hogar cálido. El violín, en cambio, la llama al peligro, a lo desconocido, a la energía inestable y voraz del deseo y la grandeza, explica De la Parra en el libreto de la obra. EFE