Sevilla, 16 ene (EFE).- La plantilla del Sevilla se ejercitó este jueves por penúltima vez antes de jugar el sábado en el campo del Girona, en la vigésima jornada de LaLiga EA Sports, y lo hizo con las ausencias del francés Tanguy Nianzou y el argentino Valentín Barco y la presencia, como el miércoles, de Kike Salas después de que el defensa fuera detenido el martes por su presunta implicación en un amaño de apuestas.
El canterano, al que se le investiga por forzar supuestamente que le mostraran tarjetas amarillas la pasada temporada para que dos amigos, al menos, se beneficiasen de ello, compareció el martes en la Comisaría de Policía de Morón de la Frontera, su localidad natal, tras la sesión preparatoria en la ciudad deportiva sevillista, en la que volvió a trabajar con el grupo el miércoles y este jueves.
Como el miércoles, el entrenador del equipo, Xavi García Pimienta, vuelve a contar con el extremo Suso Fernández, quien se reincorporó al grupo después de ausentarse el martes por un proceso febril, con lo que parece en condiciones de estar para la cita de Gerona.
En el estadio Montilivi, por contra, no estará el lateral izquierdo Barco, que ya fue baja la pasada semana ante el Valencia (1-1) al anunciar el técnico que había sentido unas molestias de isquiotibiales, aunque también está pendiente de una posible salida del equipo en este mercado de invierno.
El central Nianzou, por su parte, es una baja por lesión de larga duración y el lateral derecho argentino Gonzalo Montiel ha viajado a Buenas Aires para cerrar su traspaso al River Plate. EFE
Últimas Noticias
Interior defiende ante la Junta Electoral la "plena seguridad" del DNI digital
PP y Vox llegan a un acuerdo para gobernar juntos el municipio en Torre Pacheco (Murcia)
Interior garantiza a la JEC la "plena seguridad" del DNI digital para votar y recuerda el uso obligatorio de lectores

Primeras declaraciones por la instrucción de El Bocal y se persona un alto cargo de Costas en la causa
Arrancan en Santander las comparecencias clave por el colapso de la pasarela de El Bocal, con la jueza escuchando a testigos, una agente investigada y funcionarios vinculados a Costas, bajo estrictas medidas de confidencialidad en la sala judicial


