Madrid, 21 jun (EFE).- La Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) ha advertido de que no hay "callo solar saludable" y que la tendencia a tomar el sol de forma progresiva sin fotoprotección con la idea de que la piel genere resistencia a los rayos es "jugar con fuego" al incrementar las posibilidades de padecer cáncer.
Lo asegura, en declaraciones a EFE, la dermatóloga del Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) Inés Escandell, quien subraya que la exposición al sol sin protección con la convicción de que la piel se acostumbra a él, solo entraña riesgos para la salud.
Hace unos días el futbolista del Atlético de Madrid Marcos Llorente publicó en Instagram varios fotos desde su lugar de vacaciones y detallaba la rutina de ese día, entre la que incluía las horas en las que había tomado el sol sin protección solar ni gafas.
La publicación del futbolista originó comentarios sobre el peligro de esa práctica, incluso el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, a través de X afirmó: "Marcos Llorente, jugador de fútbol y negacionista del melanoma. What a time to be alive" ('menudos tiempos para estar vivo' en su traducción al castellano).
El futbolista recurrió de nuevo a Instagram para asegurar que en ningún momento había dicho que no existe el melanoma y que no es negacionista.
Una opinión que, defendía Llorente, coincide "con la de muchos profesionales de la salud, que también se basan en evidencias científicas".
"¿Es el sol el culpable o somos nosotros?, ¿Qué culpa tiene el sol de que le evitemos todo el año y las semanas de vacaciones abusemos de él?", afirmaba.
Por su parte, Padilla, en su cuenta de X, colgó un vídeo en el que indicaba que "de la misma manera que sabemos que el tabaco causa cáncer de pulmón, sabemos que la radiación solar es el causante directo del melanoma".
Y apelaba a la información clara, la responsabilidad y los cuidados.
La dermatóloga de la AEDV explica que cuando exponemos la piel al sol sin protección, las células para defenderse generan una serie de respuestas, entre las que se encuentra el engrosamiento de la epidermis, que es la capa más superficial de la piel.
Además, el cuerpo produce más melanina, que es el pigmento que da el color a la piel.
"Esas dos respuestas que tiene nuestra piel lo que tratan es de proteger el daño que se está generando en el ADN de nuestras células a exponernos a la luz ultravioleta. Sobre todo el callo solar lo va a generar el ultravioleta B, que es la radiación que tiene más energía. No hay callo solar saludable", afirma Escandell.
La experta insiste en que el callo es la defensa de la piel al daño generado en las células: "Quemarse ya es un daño a largo plazo que incrementa el riesgo de cáncer de piel seguro", asevera.
Esa radiación que impacta en las célula genera unos cambios conformacionales en algunas moléculas y, al final, hay mutaciones que se van acumulando y pueden provocar cáncer, por eso, sostiene que "es jugar mucho con fuego".
"De hecho, uno de los cánceres que más operamos a diario en consulta es el cáncer que tienen las personas que se han expuesto mucho, o sea, personas que tienen callo solar, los agricultores, los obreros, gente que ha estado expuesta toda su vida", explica.
La doctora afirma que esa radiación ultravioleta es cierto que ayuda al organismo a sintetizar la vitamina D, pero tan solo durante una exposición de pocos minutos y en otras horas que no sean las centrales del día.
"En nuestro país, en verano, con una exposición bastante breve, se consigue, de minutos. De hecho, si vamos a la playa y nos ponemos al sol durante horas a partir de unos pocos minutos ya no sintetizamos mas vitamina D. Ya no es saludable en ningún momento", incide Escandell.
Durante esa breve exposición, que lo recomendable es que sea a primera y última hora del día, es necesaria la fotoprotección protección en el cuerpo enfunción de distintas variables como en qué punto geográfico nos encontremos, en qué estación del año o el tono de piel, entre otros.
Pero en la cara, siempre con fotoprotección.
"Si la exposición es breve, insisto de pocos minutos para sintetizar la vitamina D y fuera de las horas centrales, no hace falta ser tan estricto, la verdad depende de la hora, del día, del momento. O sea, hay muchos dependes, claro. No es lo mismo ponerse en agosto que en enero", redunda. EFE
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