Iker Muñoz: “Llevar el escudo de Osasuna en Primera era lo que siempre quería”

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Pamplona, 23 feb (EFE).- El jugador de Osasuna Iker Muñoz ha afirmado que llevar el escudo en Primera del cuadro navarro es lo que siempre había querido, un año después de debutar en Valladolid a las órdenes de Jagoba Arrasate.

“Ha pasado bastante rápido. Ha sido un tiempo muy intenso y muy bonito. Fue todo muy rápido en esa semana, empecé a entrenar con el primer equipo y fui convocado. Arrasate me dijo que estuviese preparado”, ha recordado Muñoz en una entrevista con EFE sobre su puesta de largo en la máxima categoría.

Ha indicado que el 12 de febrero de 2023 cumplió “un sueño” del que todavía no ha despertado. Con la soltura del veterano y la ilusión de un chaval, completa su segunda campaña en el profesionalismo.

Muñoz ha considerado que, durante estos meses, se ha hecho “más maduro en el juego y cogiendo más conceptos que se adquieren en los partidos: "Al final sigo siendo el mismo chaval, con la mismas ganas e ilusión de seguir mejorando y creciendo en Osasuna”.

“Siempre veía al primer equipo un poco lejos, pero a la vez cerca. Cuando estás en las categorías inferiores no piensas en cuándo llegar al primer equipo, sino en dar pasos. Me surgió la ocasión de debutar, intento aprovechar todas las oportunidades que me den y así lo seguiré haciendo día a día”, ha aseverado sobre el camino hasta la élite.

Como club de cantera, Osasuna cuenta actualmente con 9 futbolistas formados en Tajonar, algo que sirve a los jugadores de las categorías inferiores de motivación: “Ayuda porque cuando entras a un vestuario así agradeces que te acojan tan bien, además de coincidir con gente que conoces de antes. Es un trato cercano y en el campo se refleja que seamos bastantes”.

Sobre su percepción de Primera un año después de debutar, Muñoz ha destacado que “no ha cambiado mucho” y ha subrayado que “no se pierde tan fácil en balón durante el partido y cuando tienes un pequeño error te penaliza, tanto en área propia como en la rival”.

Este curso, el mediocentro de 21 años ha dado un paso adelante y ya acumula 11 titularidades en las 16 jornadas en las que ha tenido minutos: “Cada año luchamos por tener más minutos y jugar el máximo. Tenemos una competencia sana y voy a intentar jugar todo lo que pueda de aquí al final de mi carrera. Es muy bueno que con esta edad pueda estar teniendo protagonismo en Primera”.

El salto en cuanto a minutos es muy notable respecto al curso pasado, habiendo disputado la mitad del total hasta la fecha: “Mentalmente lo llevo bastante bien, al final tenemos toda la semana para preparar el partido de fin de semana. Como deportista, quieres jugar siempre, pero hay que ganárselo en el campo”.

“Llegar a Primera nunca es fácil. A Osasuna llegué en juveniles y antes tuve que pasar por varios equipos. Estuve en el Milagrés, el Falcesino, San Adrián y tres años en Oberena. Después, surgió la ocasión de venir, la aproveché y poco a poco he ido quemando etapas, que era de lo que se trataba. Me siento un privilegiado, porque tengo muy buenos compañeros que al final no han podido llegar”, ha dicho.

Desde los 10 años, el ‘34’ rojillo se fijo en uno de los mejores futbolistas de LaLiga: “Había gente muy buena, pero miraba a jugadores de medio campo. Cuando iba a El Sadar siempre ponía atención. Cuando fui a ver una fase de ascenso a Pamplona me sorprendió Mikel Merino”.

Con 15 puntos sobre el descenso y a 7 de Europa, Osasuna mira hacia “el corto plazo. Ahora tenemos Las Palmas, que es un partido muy importante. Dependiendo de lo que pase ahí, podremos, si ganamos, mirar un poquito hacia arriba. Es un rival directo y les podemos empatar, pero todavía quedan bastantes jornadas y aún es pronto para hablar de lo que pueda suceder las últimas semanas”.

“Se me pone la piel de gallina porque muchas veces subía a ver el partido de Osasuna a El Sadar. Una vez te ves ahí dentro aún impresiona más”, ha comentado sobre su estadio antes de añadir que ganar un título con el conjunto pamplonés seria “un sueño”. EFE

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le.jr/lm