Barcelona, 30 ene (EFE).- Los cámpings catalanes preparan un plan para rellenar con agua de mar las piscinas de los establecimientos este verano y que puedan estar funcionando al 100 %.
Se trata de un proyecto que el sector llevará a cabo en colaboración con la Generalitat de Cataluña a través de una línea de ayudas y de la mano de equipos tecnológicos para que los cámpines puedan ir adaptando las piscinas para que se puedan rellenar con agua de mar.
El proyecto incluye también un plan de formación dirigido a los equipos de los establecimientos.
La Federación Catalana de Cámpings ha contratado a un consultor especialista para acompañar a los empresarios en este proceso, priorizando las zonas en las que la situación es más complicada.
Cataluña prohibirá a hoteles y cámpines llenar piscinas cuando se declare la emergencia por sequía.
El presidente de la Federación Catalana de Cámpings (FCC), Miquel Gotanegra; se ha reunido con el conseller de Acción Climática, David Mascort; la directora general de Turismo de la Generalitat, Marta Domènech; y el director de la Agencia Catalana del Agua, Samuel Reyes; para abordar la sequía y buscar soluciones para hacer frente a episodios de falta de agua.
Gotanegra ha explicado que la media de consumo de agua en los cámpines más eficientes está entre los 135 y los 150 litros por persona y día, y que se prevé reducir esta cifra con nuevas medidas.
Las medidas que se están llevando a cabo en los cámpines catalanes en el ámbito de la gestión del agua se basan en cinco ejes: la sectorización y el análisis de datos para un mejor control y uso, la formación y sensibilización, la disminución de la carga contaminante de las aguas residuales y el mantenimiento preventivo de las instalaciones.
Algunos establecimientos disponen de contadores individuales de agua por sectores, hacen lecturas diarias para detectar posibles sobreconsumos por fugas o averías o aplican medidas para disminuir la carga contaminante de las aguas residuales.
Además, cuentan con un histórico de datos de 20 años para poder analizarlos e introducir mejoras en la gestión y hacen formación sobre el uso del agua y la sensibilización sobre el mismo.
Muchos cámpines tienen también instalados sensores o pulsadores en los grifos y rótulos para concienciar a los clientes de la necesidad de hacer un uso racional del agua, disponen de pozos para reintroducir aguas de lluvia al subsuelo, tienen filtros para las piscinas y sistemas de riego gota a gota con sensores de humedad y reutilizan las aguas de la depuradora para el riego.
La FCC ha asegurado que algunos establecimientos disponen de una segunda red de agua de la piscina exterior y conectan la piscina con un grupo de presión con la red de incendios de las instalaciones indicando que se trata de agua no potable para poder tener agua disponible en caso de incendio, reutilizan el agua de la limpieza de los filtros de las piscina para los sanitarios y recogen agua de lluvia para el riego.
Según Gotanegra, la situación actual ha de ser un "punto de inflexión" para que se pueda avanzar en que Cataluña se convierta en un destino referente en turismo sostenible.
Los cámpines asociados a la Federación Catalana de Cámpings suman 226.858 plazas, el 85 % del total, generan 20 millones de pernoctaciones al año y crean más de 15.000 puestos de trabajo. EFE
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