'Scrapper': una niña en duelo por su madre aprende a querer a un padre poco mayor que ella

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Alicia G. Arribas

Madrid, 22 nov (EFE).- Charlotte Regan, una realizadora británica con más de una docena de cortos en su haber, ha optado en su primer largometraje por hablar de las complejas relaciones de una niña de diez años que vive sola tras morir su madre con un padre veinteañero, que regresa al hogar para tratar de ocuparse de ella.

Nada más comenzar 'Scrapper', el espectador advierte que esta niña es muy madura para su edad: Da esquinazo a los agentes de los servicios sociales con un par de trucos telefónicos bien pergeñados y logra pagar el alquiler de la casa robando bicicletas que le compra una vecina; sólo tiene un amigo, Alin, con el que comparte su vida.

Un día cualquiera, mientras Georgie va tachando en un calendario las fases de duelo que va pasando desde que murió su madre, aparece un chico que dice ser su padre. Él y su madre eran dos adolescentes cuando ella nació; él vuelve de un largo viaje por Ibiza con sus colegas, tantos años como ella tiene de vida.

"Creo que siempre me han interesado las figuras parentales inmaduras, y la responsabilidad a la que deben enfrentarse los hijos de dichos progenitores. Siempre me he preguntado si para estos niños era peor o mejor tener a dichas personas en su vida", explica Regan en una entrevista con EFE, realizada con motivo del estreno de la cinta el viernes que viene en salas españolas.

La directora detalla que buscaba con 'Scrapper' contar "una historia de iniciación a la inversa; Jason (Harris Dickinson, visto en 'El triángulo de la tristeza' o 'Kingsman'), debe madurar, y Georgie (la debutante Lola Campbell) debe aprender a volver a ser una niña".

Pero sin olvidar que hay un dolor latente, apunta Regan, "eso siempre estuvo en la película".

Ella misma, cuenta a EFE, sufrió la pérdida de su padre y de su abuela mientras escribía el guion y aquella etapa le pareció "un proceso eterno, pero en el que constantemente aprendía algo".

"También creo que, en muchas ocasiones, los niños son capaces de hacer frente a estos momentos mejor que los adultos. Están aquí, en el momento, y se autorizan a sentir, sin más. Nosotros intentamos etiquetarlo e intelectualizarlo todo", reflexiona esta cineasta que aún no ha cumplido los treinta años.

La película tiene un sentido del humor infantil en muchas ocasiones, como cuando asegura a los servicios sociales que vive con su tío Winston Churchill.

"Es que la idea -explica Regan- era que la película diera la sensación de que Georgie hubiera podido escribir el guion. Si se pregunta a un niño qué hizo el verano pasado, la historia a menudo evoluciona y crece sin fin aparente".

 La intención, apunta, "fue siempre hacer hincapié en momentos estilísticos para captar esta sensación. Es la historia de Georgie y la cuenta a través de la película, mientras Jason se deja llevar por el infantilismo que necesita para poder tener acceso a Georgie".

Esta prometedora cineasta no sólo consiguió 'colar' su primer largometraje en el Festival de Sundance sino que se llevó el prestigioso Gran Premio del Jurado. "Fue asombroso -afirma-. Conseguir rodar un primer largometraje ya es increíble, pero si encima el estreno tiene lugar en un Festival que siempre te ha gustado, es totalmente asombroso".

 El premio "ayuda a que la película alcance un público mucho más amplío, pero también es una especie de locura saber que eres parte de la familia y comunidad Sundance. La mayoría de las obras de los cineastas que me obsesionan han pasado por Sundance", señala.

Como el resto de sus películas, a menudo centradas en personajes de clase trabajadora, 'Scrapper' tiene ecos de enormes películas que ponen en valor infancias golpeadas, de 'The Florida Project' o 'Bestias del sur salvaje' a las míticas 'Lunas de papel' o 'París Texas'. Una mezcla atrevida y tierna, pero sin caer en sensiblerías. EFE

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