Pactan una pena de 34,5 años de cárcel para el hombre que ofrecía falsos trabajos a mujeres para agredirlas sexualmente

Guardar

La Fiscalía y los abogados del hombre procesado por ofrecer falsos contratos de trabajo a mujeres, la mayoría vulnerables, para agredirlas sexualmente, han pactado una pena de cárcel de 34,5 años y medio. Esta mañana ambas partes han ratificado ante el juez de la Audiencia Provincial de Madrid un acuerdo de conformidad hace un mes. El detenido se ha confesado culpable y ha reconocido los hechos. Además, se ha apreciado un atenuante por dilaciones indebidas, ya que el juicio se ha retrasado mucho, y han tenido en cuento que el acusado tiene una personalidad narcisista. La vistilla ha sido muy rápida. Agustín C.C., español de 49 años, ha llegado procedente de la cárcel de Valdemoro, donde ha dormido esta noche, procedente de otro centro penitenciario. Y es que el procesado es reincidente y está cumpliendo una condena por hechos similares en una cárcel de Castilla y León, región donde fue detenido. No obstante, la mayoría de las víctimas son de Madrid. El fiscal solicitaba para esta persona 130 años de cárcel por un delito de agresión sexual, otro de agresión sexual en grado de tentativa, cuatro delitos de abuso sexual en grado de tentativa y catorce delitos de abuso sexual, entre otros. Finalmente, han pactado un año y medio de prisión para uno de los delitos, lo mismo para el segundo delitos, 9 meses para otros cuatro delitos, un año y meses para otros dos delitos, la misma pena para 14 delitos, tres años de cárcel para otro delito y 9 meses para las últimas dos acusaciones. En total, 34,5 años de cárcel. CASI UNA TREINTENA DE MUJERES COACCIONADAS Según el escrito de la Fiscalía, un total de 29 mujeres coaccionadas accedieron a citarse con el acusado por la situación económica o personal en la que se encontraban y, en el caso de las extranjeras, "para lograr un trabajo que les permitiese regularizar su situación en España". Según el Ministerio Fiscal, durante los años 2016 y 2017 el acusado ofreció de forma "ficticia" propuestas laborales a través de diversas páginas web de Internet como 'Job Today', 'Mil Anuncios' o 'Job and Talent' que consistían en desempeñar funciones de recepcionista, secretariado o masajista a cambio de un sueldo superior al sueldo medio español. Todo ello con la finalidad de que mujeres españolas o extranjeras, "en su mayoría muy jóvenes o en situaciones económicas o personales precarias", accedieran a realizar una entrevista personal con el acusado para obtener el trabajo. Para que las mujeres creyesen que la oferta de trabajo era real y ganarse así su confianza, el acusado creó perfiles falsos en la aplicación WhatsApp y utilizaba los nombres de: Susana, Raquel, Óscar o Sonia del Amo. Además, les pedía que le remitieran a los teléfonos que utilizaba para contactar con ellas su DNI, su número de cuenta bancaria para pagarles el sueldo y fotografías de cuerpo entero vestidas o desnudas para comprobar su físico. Una vez que las mujeres acudían a la entrevista, en su mayoría celebradas en habitaciones de hoteles, spas o saunas, el procesado "valiéndose de esa situación de superioridad creada", les proponía mantener relaciones sexuales con él o les realizaba tocamientos en sus partes íntimas, "accediendo las chicas coaccionadas por la situación económica o personal en la que se encontraban y, en el caso de extranjeras, para lograr un trabajo que les permitiese regularizar su situación en España".