"El favor": Los ricos también lloran ...pero no mucho, en la versión de Juana Macías

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Madrid, 7 nov (EFE).- Juana Macías estrena este viernes en las salas españolas "El favor", una comedia donde se habla entre risas habla de temas trascendentes, como la muerte, los cuidados, las relaciones familiares, las herencias -genéticas y de las otras- o la necesidad de cariño parental que se puede arrastrar toda la vida.

"Hacer comedia no está reñido con abordar temas que nos tocan, que nos interesan y que están ahí (...) Y se puede hablar de la familia de muchas maneras, no solo a través de los hermanos o del rol de los padres. Aquí hay una madre que está ausente, a la que anhelan los hermanos, y un padre demasiado presente y demasiado controlador de los hijos", explica la directora madrileña en una entrevista con EFE.

Y una tata, Amparito, que es la única que sabe de qué pie cojea cada uno.

Con un reparto coral y sumamente enchufado, en el que cada uno sabe cuál es su rol y lo cumple "a rajatabla", la película habla de la vida de los ricos de este país que se criaron con sirvientas y que no aprendieron a querer a nadie más que a sí mismos.

Todas esas pinceladas, añade la directora, "están ahí, en 'El favor', y el clasismo, por supuesto. Al final es ver cómo consideras a alguien que te ha estado cuidando y que te ha dado el cariño que tus padres no te dieron pero que, como no es de tu familia, como no es de tu clase social, es diferente".

Son los Gallardo. Ricos desde siempre, a los niños se les envía a veranear a la masía familiar donde Amparito (Luisa Gavasa), la tata, se encarga de hasta el último detalle de la casa y también de los pequeños Teresa (Inma Cuesta), Benja (Diego Martín) y Aura (Sara Sálamo), a los que considera casi como hijos suyos. Y casi lo son, pero no.

Son ya adultos cuando el padre (Gonzalo de Castro) les dice que Amparito ha muerto y que deberían viajar al pueblo para despedirse de ella y acompañar a Tomás, el único hijo de la difunta, con quien jugaban de pequeños.

La comedia -la sorpresa-, salta nada más llegar al pueblo cuando el notario da lectura al testamento de la criada, que ha dejado una carta para cada uno de "sus niños".

"Ensayamos bastante, a nivel físico, sobre todo -explica a EFE Inma Cuesta- porque éramos muchos personajes con muchos movimientos en escena. Pero nos lo hemos pasado muy bien", se ríe la valenciana, que ha conseguido "colar" a Macías un momento desternillante en el que canta para salvar una situación difícil.

Macías corrobora que esas aportaciones -que suben el nivel de la comedia en varios momentos- eran un modo de ganar frescura.

Cuesta es la hermana mayor. "Soy la que organiza todo, quien intenta solucionar los problemas. Soy súper responsable, ordenada. Y cumplo mi rol a rajatabla".

A su personaje le pasa que se ve siguiendo el rito familiar de perpetuar la profesión de generaciones anteriores "y no se pregunta qué quiere ser. Hay un momento en que uno se tiene que parar y preguntárselo. Me gusta que una comedia que te haga pensar eso", afirma la actriz.

Bassave es el hijo de la tata, en su opinión, el que da el punto de vista del espectador, el que asiste pasmado a "la jaula de grillos que es esta familia".

La pequeña Aura, el máximo exponente de la pijería familiar, "lo único que quiere es pertenecer, formar parte, porque eso es lo que buscan los niños y ella sigue siendo muy niña", defiende a su personaje Sara Sálamo.

"Y como la separación de sus padres le pilló muy joven, ella está constantemente buscándose la vida y es la que tiene todo el rato el comentario fuera de lugar, inapropiado, en el peor momento. Eso es lo gracioso -considera Sálamo-, porque hace alguna patujada y enseguida está buscando la validación".

A última hora, tras encajar con audacia un disparate tras otro, se desvela un misterio. "Es el encanto de los secretos, ¿no? -apunta Macías-, que no solo son secretos saber quién ha matado a alguien".

Después de trabajar en "El favor" con un guion escrito por Cristóbal Garrido y Adolfo Valor prepara un nuevo drama del que también firma el guion, "Las chicas de la estación". EFE

aga/bal

(foto)(vídeo)