Algeciras (Cádiz), 25 ago (EFE).- La Policía Nacional y Vigilancia Aduanera han intervenido casi 9.500 kilos de cocaína que habían llegado al puerto de Algeciras (Cádiz) ocultos en un contenedor de plátanos, en lo que se considera el mayor alijo de este estupefaciente incautado en España.
La droga, procedente de Colombia, fue embarcada en Ecuador y, tras pasar por el puerto de Algeciras, iba a ser trasladada por barco a Portugal para ser distribuida finalmente en Europa.
El cargamento viajaba en uno de los 16 contenedores de plátanos que la organización fletó para dificultar su localización, dividido en paquetes de aproximadamente un kilo y con más de 30 logotipos, lo que indica que había más de treinta organizaciones receptoras de la droga.
La organización responsable del envío de la cocaína, procedente de Colombia, contaba con un amplio entramado empresarial para el envío de contenedores marítimos, según han explicado este viernes en el puerto de Algeciras los responsables de la investigación. EFE
ilm/fs/ros
(foto) (vídeo) (audio)
Últimas Noticias
Temperaturas en Zaragoza: prepárate antes de salir de casa
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Tanques por encima del Estado del bienestar: Alemania gasta en defensa más que nunca desde la reunificación, pero el verdadero agujero fiscal está en las pensiones y la sanidad
Un informe de Funcas analiza el mayor programa de rearme alemán en décadas y concluye que la reforma del Estado del bienestar plantea un desafío presupuestario más profundo que el propio gasto militar

La compraventa de vivienda en los barrios de Madrid con el aire más sucio cae más de un 3% por la contaminación
Un estudio del Banco de España calcula que un aumento del 10% en los niveles de NO₂ reduce el valor de una vivienda media en 1.327 euros

La increíble ciudad roja marroquí donde se rodó La Odisea y Gladiador
Su arquitectura de adobe y su paisaje desértico han convertido a Aït Ben Haddou en el escenario perfecto para recrear mundos antiguos

“Me pasé la vida fingiendo que no me dolía”
Los hijos no solo reciben las intenciones de sus padres, sino especialmente sus palabras, sus silencios, sus miradas, sus miedos. Y todo eso, cuando uno es chico, se mete muy adentro

