Raquel Ayuso, un ejemplo de que se puede ser a la vez futbolista y madre: “Intento que mi hijo vea que la maternidad no significa renunciar a tu sueño”

La defensa del Sport Extremadura CD habla con ‘Infobae’ sobre su maternidad y las dificultades de conciliar y competir al máximo nivel

La defensa del Sport Extremadura CD, Raquel Ayuso, posa en el campo junto a su hijo.
La defensa del Sport Extremadura CD, Raquel Ayuso, posa en el campo junto a su hijo. (Cedida)
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Desde que era pequeña, Raquel Ayuso (Badajoz, 2000) ha tenido dos sueños. El primero, ser futbolista profesional, lo cultiva desde los seis años. Con tiempo y esfuerzo, logró jugar en Primera Iberdrola (ahora Liga F) con el Santa Teresa Club Deportivo en la temporada 2020-21, hasta pasar un año después al Sport Extremadura. El segundo, ser madre joven, lo cumplió hace dos años con el nacimiento de su primer hijo. “Tomar la decisión de ser madre no fue fácil, pero ha sido lo más importante que he hecho, aparte de jugar al fútbol”, cuenta a Infobae en una llamada telefónica.

Ayuso quería tener un hijo, pero quería conseguirlo sin renunciar a su carrera deportiva. “En aquel momento no era muy habitual ver a una futbolista siendo madre. Tenía mucho miedo de que mi carrera pudiera verse agotada, no poder volver al mismo nivel, que mi cuerpo cambiara y que, de alguna manera, la maternidad pudiera hacer que dejara de tener oportunidades”, recuerda.

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En junio de 2023, culminada la temporada, tomó la decisión junto con su marido y, un mes después, pudo dar la noticia de que estaba embarazada. Con temor a las reacciones y no pocas dudas sobre las consecuencias que tendría, Ayuso comunicó a la directiva de su equipo la buena nueva. “Pensaba mucho en las opiniones del club, en qué pudieran pensar”, dice.

Sus temores no eran infundados. Tan solo un año antes, la jugadora del Real Madrid, Marta Corredera, había anunciado que haría una pausa deportiva después de quedarse embarazada. En 2023, abandonó el club. “Yo no estoy bien físicamente. Me han quedado secuelas de esa cesárea y no estoy entrenando, no porque no quiera, sino porque no puedo”, declaró entonces en el canal de DAZN en Twitch.

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En el caso de Ayuso, la reacción fue completamente contraria a la que esperaba: sus entrenadores, sus compañeras y directivos le dieron la enhorabuena y aseguraron que la esperarían a su regreso. “Sentir que tenía a todo el equipo detrás me daba muchísima tranquilidad, era lo que yo necesitaba”, confiesa.

La última jornada de la Liga F evidencia la necesidad de instaurar el VAR en el fútbol femenino: hasta tres goles en fuera de juego.

“Estaba dividida entre dos partes muy importantes de mi vida”

Pese a la juventud y el buen estado físico de la jugadora, el embarazo de Ayuso no fue fácil: una analítica reveló que padecía preeclampsia e hipotiroidismo a causa de la gestación. “Nos sorprendió a mi médico y a mí. Me decía: ‘Cómo a una persona tan deportista le pueden salir tantísimas cosas’”, recuerda. La preparación física en estos nueve meses quedó muy limitada. “No corría nada, solo hacía un poquito de fuerza y moverme; mi cuerpo no me dejó seguir haciendo lo que me gustaba realmente”, lamenta.

La futbolista dio a luz en marzo de 2024, y en julio comenzó a trabajar con el club para volver al campo. “No fue nada fácil el proceso de volver al fútbol, fue muy duro. La maternidad al final supone un desgaste físico y emocional muy grande”, dice. La conciliación tampoco era sencilla, asegura. “Cuando me reincorporé, mi hijo todavía tomaba el pecho y eso hacía que todo fuera muchísimo más complicado”.

Ayuso volvió al campo, pero las dudas la asolaban: ¿conseguiría recuperar su estado físico anterior? ¿El equipo seguiría apostando por ella? Pero, sobre todo, tenía miedo. “Tu hijo todavía necesita muchísimo de ti. Cuando viajaba sin él, era especialmente difícil para mí. Se me hacía muy largo. Tenía la cabeza realmente puesta en él, en si estaba bien, aunque sabía que se encontraba perfectamente, con su papá. A nivel emocional era muy complicado, sentía que estaba dividida entre dos partes muy importantes de mi vida”, recuerda.

Raquel Ayuso posa junto a su hijo. (Cedida)
Raquel Ayuso posa junto a su hijo. (Cedida)

Físicamente, la vuelta fue agotadora y el sobreesfuerzo de la delantera tuvo sus consecuencias: a los ocho meses, una lesión en el cruzado la volvió a apartar del campo. “No veía todas las consecuencias que estaba sufriendo mi cuerpo y, al final, dijo: ‘Basta, hasta aquí, tómate un descansito’. Me dio donde más le duele a un deportista: el tener una lesión tan larga”, lamenta.

Ayuso sigue trabajando a día de hoy en su recuperación, “cogiendo poco a poco confianza en la rodilla”. El club, que mantiene su contrato, sigue esperando su regreso. “Al final, estoy en un equipo con muchos valores, que prioriza a sus jugadoras”, dice. Para ella, todo el esfuerzo ha merecido la pena, “porque intento que mi hijo vea que ser madre no significa renunciar a tu sueño”. “Ser madre me ha hecho muy fuerte, más organizada y más constante. Aprendes a compaginar entrenamientos, partidos, viajes con la vida de tu hijo, porque al final es lo que has querido ser”.

“No me gustaría que una futbolista sintiera que tiene que renunciar a la maternidad para poder desarrollar su carrera”

El caso de Ayuso es poco común en el deporte femenino de alto rendimiento. El ejemplo más reciente lo personifica la waterpolista Maica García: la campeona olímpica ha anunciado que denunciará a su antiguo club, el Astralpool Sabadell, después de que la directiva le comunicara que no contaría con ella tras volver de su permiso de maternidad.

En el mundo del fútbol, ha habido algunos avances en los últimos años: en 2020, la FIFA incluyó en su reglamento la prohibición de la rescisión de contratos por embarazo o el derecho a un permiso de maternidad de al menos 14 semanas, entre otras medidas. En España, el progreso ha ido por otro lado: la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha anunciado un acuerdo con la Clínica Tambre para ofrecer tratamientos de fertilidad a las jugadoras y árbitras que lo deseen. Entre ellos, la congelación de óvulos.

La Real Federación Española de Fútbol ha alcanzado un acuerdo con la Clínica Tambre para ofrecer tratamientos de fertilidad a jugadoras y árbitras.
La Real Federación Española de Fútbol ha alcanzado un acuerdo con la Clínica Tambre para ofrecer tratamientos de fertilidad a jugadoras y árbitras. (RFEF)

La medida ha sido tan aplaudida como criticada dentro del deporte femenino, con algunas voces que celebran la oportunidad de poder decidir y otras que reclaman mayor protección para la maternidad durante la carrera deportiva, sin tener que retrasar el momento de ser madre.

Para la ginecóloga Alexandra Izquierdo Rodríguez, “lo fundamental es que las mujeres conozcamos la posibilidad de vitrificar los óvulos, pero también qué podemos esperar del procedimiento después”. La especialista de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia advierte que el proceso “no es una garantía de embarazo en el futuro” y que, cuanto más se espere, menores serán las oportunidades. “La efectividad de la técnica fundamentalmente está relacionada con la edad a la que la mujer congela esos óvulos. Las mujeres más jóvenes tendrán mejor posibilidad de éxito y las mujeres más mayores tendrán menor posibilidad de éxito, pero nunca podemos garantizar al 100% que eso será efectivo”, dice.

La congelación de óvulos se adelanta y la presión social sobre la maternidad persiste
Uno de los procesos para la congelación de óvulos. (Pexels)

En la misma línea hablan desde la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que en julio cerró un acuerdo similar con Ruber Internacional, pero en este caso ofreciendo tratamientos de fertilidad tanto a jugadores como a jugadoras. “Queremos que se sientan respaldados y protegidos ante cualquier duda o inquietud que puedan tener”, explica Geni Martínez, responsable del departamento de salud del sindicato.

La organización celebra que las jugadoras puedan tener la oportunidad de decidir, pero advierte que no permitirán ningún tipo de presión a las deportistas a este respecto. “Si opta por ser mamá mientras está en su carrera futbolística, nosotros estaremos detrás para ayudarle en todo lo posible”, reivindica Martínez.

Para Raquel Ayuso, la iniciativa de la RFEF “es una propuesta positiva, porque puede dar a la futbolista una opción y, sobre todo, tranquilidad a la hora de tomar la decisión sobre su futuro”. Pero esto solo se cumple si “no se plantea como que para triunfar en el fútbol tienes que retrasar la maternidad”. “Mi hijo ha sido una de las mejores cosas que me han pasado en la vida y no me gustaría que una futbolista sintiera que tiene que renunciar a la maternidad para poder desarrollar su carrera”, defiende. Al final, el verdadero avance para la jugadora será “el momento en el que una futbolista pueda decidir que quiere ser madre y que la primera pregunta no sea qué va a pasar con su carrera, sino qué necesita para poder hacerlo”.

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