
La crisis hídrica ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una emergencia presente en Europa, y España no escapa a esa realidad. La sequía ha transformado el paisaje europeo este verano, tiñendo de amarillo los tradicionales campos verdes de Reino Unido y extendiendo su impacto por Francia, Alemania, Países Bajos, Hungría o Rumanía, que han visto cómo los bajos niveles de agua del Danubio y el Rin han dificultado el comercio de mercancías y han obligado a cancelar cruceros. La falta de lluvias y el calor extremo han puesto en jaque la producción energética, reducido las reservas de agua y mermado las cosechas, generando escasez de oferta y presión sobre el suministro en amplias zonas del continente.
La Comisión Europea ha descartado riesgos a corto plazo para el suministro eléctrico en Europa, aunque ha advertido de que la situación seguirá siendo “ajustada” durante los próximos días. Por otro lado, según las previsiones de la firma Allianz Global, la economía europea sufrirá un impacto moderado y con cierto desfase sobre la actividad, más que un ‘shock’ brusco por la sequía y el calor récord de este verano. Alemania, por ejemplo, podría ver reducido su PIB entre un 0,1% y un 0,2% este trimestre, según la compañía, lo que equivale a una pérdida de hasta 2.000 millones de euros.
PUBLICIDAD
Cómo afecta a España
En el caso de España, desde Greenpeace alertan de que las lluvias del invierno y la primavera pasadas han dejado una falsa sensación de abundancia, pero durante el verano el aumento en la demanda y las altas temperaturas “han consumido buena parte de las reservas”. “Las sequías deben gestionarse cuando hay agua, no cuando falta. En nuestro país, la falta de agua se ha convertido en un problema muy grave”, sostiene la organización.
Mientras representantes de más de 190 países buscan soluciones globales a la degradación del suelo y la escasez de agua, España enfrenta una crisis que ya afecta a regiones tradicionalmente húmedas, critica Greenpeace. En Asturias, por ejemplo, la organización asegura que la ganadería sobrevive gracias a camiones cisterna privados, con precios que alcanzan los 200 euros por carga. En Galicia, cerca del 80% de los municipios mantiene restricciones, con ríos en mínimos históricos y prohibiciones sobre el uso doméstico de agua.
PUBLICIDAD

Por otro lado, La Rioja y Navarra sufren una caída acelerada en sus embalses, lo que encarece los forrajes y pone en riesgo la actividad agrícola, mientras que en Baleares las reservas de Mallorca han descendido al 39%, dejando acuíferos al límite en pleno verano, advierten los ecologistas. “Lo que estamos viviendo estos días en Galicia, Asturias, La Rioja o Mallorca no es un castigo divino ni una simple racha de mala suerte meteorológica, sino el resultado inevitable de haber gestionado el agua bajo la falsa premisa de que es infinita”, señala Julio Barea, responsable de la campaña de Aguas de Greenpeace España.
Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) también han advertido que la sequía está golpeando con especial dureza al norte de España, dejando sin pasto al ganado vacuno en pleno agosto, lo que agrava la situación de las explotaciones de carne y leche en la región. Ante esta situación, COAG ha solicitado a la Administración central y a los gobiernos autonómicos de la cornisa cantábrica que declaren zonas gravemente afectadas por la emergencia en las comarcas más perjudicadas, al tiempo que reclama medidas urgentes de apoyo para los productores de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y la vertiente cantábrica de Navarra, donde la escasez de forraje pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones.
PUBLICIDAD
Cerrar pozos ilegales y reducir el consumo del sector agroindustrial
Greenpeace achaca esta situación a “una gestión hídrica obsoleta, basada en paradigmas del siglo pasado”, de forma que sobreexplota ríos y permite la pérdida de un 30% del agua potable por fugas”, y destaca que la sequía no se enfrenta con medidas puntuales, sino con una planificación adecuada cuando los embalses aún mantienen reservas.
Por ello, la organización ecologista reclama al Gobierno central y a las comunidades autónomas que adopten cambios estructurales frente a la sequía. Entre sus principales demandas pide que España lidere en la COP17 la aprobación de un marco internacional vinculante para la gestión preventiva del agua. Exige reducir el consumo del sector agroindustrial, priorizando la ganadería extensiva y adaptando la demanda a la disponibilidad real del recurso, así como invertir de manera urgente en la reparación de redes urbanas para evitar el despilfarro.
PUBLICIDAD
Greenpeace también reclama garantizar caudales ecológicos en ríos y ecosistemas, cerrar pozos ilegales, proteger los acuíferos de la contaminación por nitratos y abandonar la construcción de nuevos embalses y trasvases. Además, solicita frenar los macroproyectos turísticos o recreativos en zonas afectadas por la escasez de agua.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Prepárese antes de salir: Este es el pronóstico del clima en Zaragoza este 23 de agosto
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

La odisea de volver a España tras emigrar: “La vida seguía y yo quería estar cerca de mi familia y amigos”
El 75% de los jóvenes españoles residentes en el extranjero tiene la intención de regresar, pero “volver es bastante más complejo que irse”

Los rascacielos giratorios imposibles que habrían cambiado Valencia: el proyecto acabó en los tribunales y con 15 millones de euros públicos en un solo bolsillo
Los terrenos fueron expropiados para la construcción de 450 viviendas de protección oficial, pero se proyectaron tres torres de gran lujo

Receta de halloumi a la plancha, el queso típico de Chipre que da vida a sándwiches y ensaladas
Este queso de pasta semidura, muy común también en la cocina griega, destaca por su alto punto de fusión, que permite cocinarlo a altas temperaturas y freírlo, asarlo o tostarlo sin que pierda cuerpo

Un saco sin fondo para otra línea aérea que no es rentable: la Junta de Extremadura pagará 14,3 millones de euros para que siga habiendo vuelos desde Madrid y Barcelona hacia Badajoz
Transportes licita el nuevo contrato para que una aerolínea transporte 79.000 pasajeros en los dos próximos años. Es la Junta de Extremadura quien financia el servicio, que ha tenido que subir el presupuesto un 25% ante la demanda de viajeros y la subida de costes del combustible


